6 de julio 2006 - 00:00

Otro echado de Cuba

(El abogado Ponciano Vivanco, de la Fundación República, intentó un viaje a Cuba para escribir un libro sobre los dirigentes de la disidencia contra el régimen castrista. Fue detenido y expulsado como antes le ocurrió al historiador José Ignacio García Hamilton. Vivanco lo contó a Marcelo Longobardi por «Radio 10»).

PERIODISTA: Doctor Vivanco,¿qué fue a hacer a Cuba?

Ponciano Vivanco: Yo había estado hacía 8 años en Cuba y volví con la idea de escribir un libro sobre ese país. Me entrevistécon varios disidentes al régimen, con Hilda Molina, con las Damas de Blanco. La última reunión fue con Vladimiro Roca, y al volver adonde estaba alojado me vinieron a buscar del Ministerio del Interior, de la Policía de Migraciones. Me llevaron en un auto que no era de la Policía, un auto civil, 3 personas de civil, me depositaron en un cuarto muy pequeño y ahí me tuvieron 15 horas interrogándome sobre por qué me había juntado con esa gente. Aclaro que ninguno de ellos está en la clandestinidad. Son residentes públicos, conocidos. Mientras yo estaba con las Damas de Blanco, por ejemplo, estaban «Le Figaro» y la «BBC» de Londres, haciéndoles entrevistas a las Damas de Blanco.

P.: ¿Qué son las Damas de Blanco?

P.V.: Un grupo de señoras que son las familiares de los 75 presos políticos que apresaron en diciembre de 2003, en Cuba.

P.: ...y que siguen detenidos.

P.V.: Absolutamente, salvo 15, el resto siguen detenidos. Aparte es una disidencia absolutamente pacífica. Es decir, no tiran ni una cebita, consiste en pensar diferente al régimen y expresar lo que piensan.

P.:
¿Qué le dijeron esos policías?

P.V.: Me tuvieron 15 horas detenido. Me sacaron mi pasaporte, no me dejaron ir al baño, ni tomar un vaso de agua. Era un interrogatorio que parecía de la Gestapo. Por qué estaba ahí, por qué vi a la gente que vi, quién me financiaba, si yo era espía del régimen americano...

P.: Del régimen argentino ( risas).

P.V.: Exactamente...

P.:
Un espía argentino...

P.V.: Uno no está entrenado para esas cosas. Yo fui con la idea de dar una visión diferente de la oficial de Cuba. Me interesaba saber qué pensaba la oposición...

P.: ¿Cómo fue la liberación?

P.V.: Me llevaron a las 7 de la mañana y me liberaron a las 7 de la tarde. Me echaron, me dijeron que me tenía que ir de Cuba y al día siguiente en el aeropuerto me obligaron a desnudarme delante de hombres y mujeres, en una oficina de Migraciones. P.: ¿Qué buscaban?

P.V.: Querían saber si estaba sacando algún material peligroso para el régimen. Luego de desnudarme y de romper mi valija por si tenía doble fondo, para ver si me estaba llevando algo, ahí recién me dejan irme y me prohíben volver a Cuba.

P.: ¿Dicen que cometió delitos?

P.V.: Aparentemente yo cometí tres delitos y uno de los más graves fue haberme cambiado de hotel sin avisar previamente al gobierno.

P.: Es grave (ríe)...

P.V.: Me cambié de hotel porque al que pensaba ir estaba cerrado por refacciones. Le aclaro que los hoteles son del Estado y bueno, claro... yo como hombre de derecho no pude alegar en mi defensa el desconocimiento de la ley.

Dejá tu comentario

Te puede interesar