Abrir escuelas en la Ciudad durante la pandemia, era la solución de la sinrazón

Opiniones

Poseemos "el diario del lunes": Alemania, Israel, Corea del Sur, entre otros, abrieron las escuelas en medio de la pandemia. A las pocas semanas volvieron a cerrarlas cuando miles de estudiantes y docentes se contagiaron.

En medio de la pandemia que asola al mundo, Argentina cuenta con una ventaja: tenemos los ejemplos de los primeros países que fueron afectados por el coronavirus. En nuestras manos poseemos “el diario del lunes”: Alemania, Israel, Corea del Sur, entre otros, abrieron las escuelas en medio de la pandemia y a las pocas semanas volvieron a cerrarlas cuando miles de estudiantes y docentes se contagiaron y provocaron un rebrote en las ciudades más importantes. Sin embargo, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta insistió hasta el último momento con que los estudiantes que no tienen computadoras tenían que trasladarse hacia las escuelas para usar las notebooks y la conectividad.

Atrás quedó esta situación que en lo personal me avergüenza como ciudadana, pero que desde un primer momento rechacé de plano, junto a toda la oposición en la legislatura porteña. Por suerte tenemos un Gobierno nacional presente, activo y lúcido, que entendió desde un primer instante que la salud de las y los estudiantes está ante todo, y que la integridad física de docentes, familias y toda la comunidad educativa es primordial. Desde el bloque del Frente de Todos, en estos casi seis meses de cuarentena, presentamos en la legislatura porteña cientos de proyectos para enmendar la ausencia del gobierno local en políticas sociales. Sin lugar a dudas, el sector educativo fue el más castigado y la pandemia dejó en evidencia tantos años de desinversión en esta materia.

La ineficiencia de Horacio Rodríguez Larreta y su equipo abarca diferentes sectores y problemáticas pero, como es sabido, el más castigado es la Educación. La pandemia, solo dejó en evidencia años de desinversión y falta de capacidad de las autoridades porteñas para gestionar en la materia. En los últimos 10 años redujeron en 10 puntos el presupuesto de educación: pasó de 27% a 17,3%.

Haciendo una reflexión sobre todo el recorrido que hicimos durante estos meses, siempre le advertimos al gobierno de la Ciudad que había miles de estudiantes que no tenía manera de continuar sus estudios porque no poseían computadoras, y que las zonas más vulnerables carecían de conectividad. Pese a esto, se negaron a solucionar el problema, es más, recusó al juez Gallardo que fue el magistrado que determinó que Larreta debía garantizar esas herramientas al conjunto de los estudiantes que lo reclamasen.

Está claro que la lógica era a la inversa de lo que proponía la ministra Soledad Acuña y el jefe de gobierno porteño: no eran los chicos quienes debían ir en este contexto de pandemia a las escuelas, sino que el Estado debía encontrar la forma de que la escuela vaya a los chicos.

Repito: por suerte tenemos la sensibilidad y la razón de un gobierno nacional que se hizo cargo de la situación, aunque nos queda un dejo de impotencia de que la Ciudad más rica del país no haya invertido un solo peso para solucionar esta situación. En la Ciudad de Buenos Aires, las maestras y maestros tienen que dar clases vía zoom porque la gestión del oficialismo porteño, después de 13 años de gobierno, no pudo (o no quiso) crear una plataforma virtual para que los estudiantes se conecten. Y después hablan de Secundaria del Futuro.

Legisladora Porteña del Frente de Todos.

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