Batalla de plazos fijos tradicionales vs. UVA: todo lo que tenés saber para elegir

Opiniones

Para hablar de ventajas y desventajas resulta fundamental involucrar dentro de la interpretación los conceptos de retorno nominal (cantidad de billetes) y real (poder de compra).

Plazos fijos tradicionales versus los plazos fijos UVA, ¿cuál conviene? Al instrumentar un plazo fijos tradicional, el inversor ya pacta nominalmente el rendimiento que obtendrá al final de la colocación (pongo $100 y retiro $135 en un año con una tasa del 35%, por ejemplo).

Por otra parte, si se opta por un plazos fijos UVA, el inversor desconoce a priori cuál será el retorno nominal (cantidad de billetes), ya que la tasa que se pacta está medida precisamente en otra unidad de referencia que se actualiza diariamente por un coeficiente muy similar al del IPC (comúnmente conocido como inflación).

Es decir, y a modo ejemplificador, si hoy se invierten $100 con un valor de UVA de $2 el inversor estaría colocando 50 UVA y sabrá que al final del camino recibirá 52,5 UVA en pesos al valor que tengan al vencimiento considerando una tasa de 5% en UVA.

ahorro plazo fijo

De esta forma, para hablar de ventajas y desventajas resulta fundamental involucrar dentro de la interpretación los conceptos de retorno nominal (cantidad de billetes) y real (poder de compra).

Así entonces todo se reduce a qué tanto riesgo inflacionario el inversor está dispuesto a asumir ya que al hacer un plazo fijo tradicional, en caso de que haya un éxito rotundo de una política de mitigación inflacionaria, podrían darse retornos reales por encima de los obtenibles vía su homónimo en versión UVA y viceversa. Si el escenario resulta ser un desmadre inflacionario, el retorno real quedará fuertemente resentido y la opción ganadora será la competidora en esta contienda de alternativas.

En conclusión, los plazos fijos tradicionales otorga previsibilidad nominal y exentos de Impuesto a las Ganancias, mientras que los plazos fijos UVA brinda previsibilidad medida en poder de compra (inflación), aunque por tratarse de plazos fijos con cláusula de ajuste (Ejemplo: ajustables por variación del UVA), se encuentran gravados en el Impuesto a las Ganancias a la escala progresiva que va del 0% al 35%, dependiendo del resto de los ingresos gravados que tenga el inversor.

Asimismo, hay otros factores más bien operativos que son trasversales a ambas alternativas como pueden ser precancelabilidad y plazos, variables siempre otorgarán un mayor/menor atractivo en cualquiera de las versiones disponibles. Resultará entonces determinante para la decisión final del inversor tener en cuenta su percepción de inflación esperada y el nivel de riesgo frente a este fenómeno que está dispuesto a afrontar.

Gerente de Finanzas Corporativas de Pgk Consultores, miembro de TGS Global.

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