6 de junio 2006 - 00:00

Polémica militar

Las repercusiones por el enfrentamiento entre familiares de integrantes de las Fuerzas Armadas y algunos miembros de la misma y el presidente Néstor Kirchner siguen siendo tema de debate. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, fijó la posición del gobierno ayer por radio «Mitre», ante algunos cuestionamientos por la forma en que el primer mandatario enfrentó el tema. Veamos.

Alberto Fernández
Alberto Fernández
PERIODISTA: ¿Cómo sigue la situación con las Fuerzas Armadas?

Alberto Fernández: Estamos viviendo un episodio, a mí me parece que grave, en donde algunas civiles, familiares de personas de la Fuerzas Armadas, con la presencia de unos oficiales de las Fuerzas Armadas, con la excusa de conmemorar a los muertos por la subversión, han reivindicado el terrorismo de Estado. Me parece que en ese caso el Presidente ha sido muy categórico, no sólo en sus expresiones públicas, sino también en sus acciones, ordenando la sanción de los involucrados. Me parece que definitivamente lo debemos hacer así, teniendo en cuenta el momento que vive la Argentina. Evidentemente durante muchos años la democracia pensó que la mejor alternativa para alcanzar la paz social, la tranquilidad pública, era el olvido, cosas que se hicieron a través de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y de los indultos. Evidentemente ese olvido fracasó porque no dejó en paz a nadie, porque está muy claro que hay una búsqueda de justicia permanente de los que fueron víctimas del terrorismo de Estado. Es claro que, ante el hecho de que los juicios se aproximan, algunos reaccionan de este modo, pero bueno, la decisión es clara, contundente, es definitiva, es la decisión no sólo del gobierno, sino de todo el pueblo. Así que bueno, Dios quiera que los que alientan esta idea de seguir reivindicando el terrorismo de Estado, el secuestro de bebés, el secuestro de personas, que se den cuenta que no sólo están yendo contra la historia sino en contra de la gente.

P.: Pero daría la sensación de que hay dos andariveles. Uno, que es realmente importante, es que se deroguen estas leyes, que se deroguen los indultos, y que quien tenga que dar cuenta ante la Justicia, que sea llevado ante ella. Esto no se discute porque es parte del orden constitucional. Después está el orden de la pelea, de la pelea verbal. Me parece que realmente está llevando el tema por carriles inconducentes, que al final es una pelea verbal que no afecta al meollo de la circunstancia, que las leyes, reiteramos, que blanqueaban los crímenes de lesa humanidad, han sido derogadas, esto es lo importante, no el pelearse.

A.F.: Lo que pasa es que no logro entender a qué pelea se refiere.

P.: Mire, la pelea, por ejemplo, con respecto a las palabras presidenciales «no les tengo miedo», la pelea de los que van de uniforme a la plaza San Martín a hacer, digamos, escaramuzas, que no hacen al profundo sentido que tiene, que la gente que ha robado bebés y que ha cometido crímenes de lesa humanidad tiene que ir a la Justicia y debe ser condenada, pero ése es otro tema, ¿no es cierto?, parecería que acá se está mezclando todo.

A.F.: En primer lugar, la historia de la democracia demuestra que en situaciones en su momento parecidas, ha habido esta clase de actitudes por parte de sectores de este tipo y, en consecuencia, un retroceso de las instituciones. Alguna vez se pintaron las carasy sacaron la Obediencia Debida; otra vez se volvieron a pintar las caras y sacaron el Punto Final; otra vez se sentaron en un despacho a presionar y sacaron los indultos. Evidentemente detrás de todas estas acciones, de teatro, de otros tipos de manifestaciones aparece el mismo propósito, el de intimidar, presionar, y tratar de sacar una ventaja. El Presidente les ha hablado a las Fuerzas Armadas como lo que es, su jefe. Les ha pedido la disciplina que impera y que es propio de este tipo de fuerzas. Usted no entiende a las Fuerzas Armadas con la lógica de una ciudadana común, porque es lo mismo que yo tratara de explicar algo a las Fuerzas Armadas con la lógica de un abogado. Los abogados no hemos sido criados como parte de organismos verticales. Eso es lo que pasa es las Fuerzas Armadas. El Presidente les ha hablado con esta lógica, y ha sido más categórico y definitivo frente a cualquier pretensión que quiera intimidarlo. Porque en ese acto se han dicho infinidad de cosas. Muchas han salido a la luz y otras no. Los que recibieron el mensaje creo que lo han entendido, más allá de que les haya gustado o no. Yo creo que hay que ser categórico en esto y no hay problemas de modales. Créamelo. No es un problema de modales, es un problema de establecer.

P.:
Es tan obvio que son provocadores, ¿no es cierto?

A.F.: Estamos hablando de un Ejército en donde se imparten y obedecen órdenes. No donde se dialoga y se debate. No es así. En los ejércitos no se dialoga ni se debate. Se dan órdenes y se cumplen.

P.: Bueno, no soy yo sola la que lo señala, sino la oposición, Díaz Bancalari ha sido muy claro en ese sentido también.

A.F.: Yo no sé lo que ha dicho Díaz Bancalari y, obviamente, también respeto lo que usted dice. Le digo simplemente que la convicción que tenemos es que ha sido un hecho de enorme gravedad, es imposible que a esta altura de los acontecimientos haya un solo oficial que esté reivindicando semejantes cosas. Y que, por lo tanto, el presidente Kirchner ha sido categórico en palabras y en acción. Porque lo grave hubiera sido que todo se hubiera dicho y nada hubiera ocurrido, pero el Presidente fue muy categórico diciendo y haciendo, y fue muy consecuente con lo que ha dicho en sus actos.

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