Pymes: se controlarán premios impositivos
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
-
El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
En este punto se presenta la mayor confusión: equiparar otorgamiento de garantías a requisitos para acceder a la desgravación impositiva. Es claro que el objetivo de las SGR es el de otorgar garantías y asistir a las pymes para que accedan al crédito; la desgravación impositiva es un incentivo pero no un fin en sí mismo. Posiblemente haya más de una persona con esta confusión y por eso vale la pena la aclaración.
En algunos países europeos, el grado de apalancamiento del mercado de garantías suele ubicarse entre 800% y 1.200%. Nuestra legislación ha sido más modesta y prevé un máximo de 400%. Pretender que se fije en 80% no sólo es un objetivo pobre sino que desvirtúa al sistema. En otros términos, por cada peso de financiamiento a una pyme, la SGR estaría guardando $ 1,25 por las dudas de que la pyme no pague, lo cual torna al sistema completamente ineficiente. Si, al mismo tiempo, consideramos que como producto de esta operatoria el Estado deja de percibir impuestos, llegamos a que esta ineficiencia privada estaría siendo en realidad cubierta por el Estado, situación que resulta inadmisible.
En los últimos años el sistema ha crecido en forma considerable y, al tiempo en que se expandía, aparecieron también algunas prácticas especulativas centradas exclusivamente en la obtención de desgravaciones impositivas. A una conclusión similar llegó la SIGEN en su informe de agosto de 2006. Ante este panorama, la Subsecretaría PyME dispuso la sanción de normas complementarias tendientes a incentivar un mayor grado de utilización del fondo de riesgo, la coordinación de las acciones de supervisión con el BCRA y la AFIP, al tiempo en que se procedió a auditar el funcionamiento de todas las SGR.
Este trabajo se encuentra próximo a su finalización y permitirá que el mercado de garantías para pymes crezca sobre bases más sólidas, premiando a quienes trabajen activamente para profundizar el acceso al crédito desalentando y penalizando a quienes vean en las SGR un negocio personal o corporativo disfrazado de «ayuda a las pymes».
Para muestra que esto último es un problema basta un botón: 9 de las 24 SGR en funcionamiento no tuvieron un solo empleado registrado en los últimos ocho años, lo cual denota que antes que una empresa destinada a estimular el crédito a las pymes se han comportado como unidades de negocios de otra empresa o grupo inversor.
Las pymes necesitan esta herramienta y por tal motivo se están tomando estas medidas de apoyo y reordenamiento. Esto incluye mecanismos de incentivos para un mayor apalancamiento, el mejoramiento del régimen informativo y el monitoreo y supervisión del sistema -para lo cual se está contando con el apoyo técnico del BCRA-, el trabajo con el mercado de capitales y la CNV tendiente a profundizar esa fuente de financiamiento, y la ampliación y diversificación de las herramientas de financiamiento pyme, tales como el nuevo programa Global de Crédito, el cual por primera vez ofrece un fondeo de largo plazo para que los bancos presten a las pymes a tasas fijas, de un dígito, para financiar inversiones a plazos de hasta 10 años; el Fonapyme, que ofrece financiamiento extrabancario a tasas blandas; y el programa de bonificación de tasas de interés, que ya facilitó el otorgamiento de más de $ 1.200 millones en créditos a tasas de un dígito para cerca de 15.000 pymes de todo el país.




Dejá tu comentario