Superpoderes sólo para mí
(Roberto Lavagna protagonizó una rentrée tras un viaje a España y lo hizo en un almuerzo proselitista con Mirtha Legrand. Aprovechó para criticar el proyecto que amplía facultades al jefe de Gabinete para modificar el destino de partidas presupuestarias, pero admitió que él contó con esos superpoderes cuando era ministro. Acompañaron a la animadora los periodistas Pepe Eliaschev, Alfredo Leuco y Luisa Valmaggia. Aquí un fragmento de la charla.)
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Roberto Lavagna
R.L.: Bueno, lo que está pasando en la propia región, es decir, los desacuerdos con Uruguay, con Chile. Todo eso trasciende, y cuando uno no está bien en su propia región, es muy difícil después proyectarse al mundo, eso es.
M.L.: ¿El acercamientocon Venezuela?
R.L.: El acercamiento con Venezuela no, porque es bienvenido. Hablo del acercamiento con Chávez. Digámoslo con nombre y apellido. Tienen la misma sensación que tengo yo, que a veces Chávez se mueve en la Argentina como si fuera dueño de casa. Y la verdad es que a mí no me gusta.
M.L.: Pareció que en Bolivia hacía lo mismo ¿eh?
R.L.: A mí me molesta profundamente, ésta es nuestra casa, de todos los argentinos, bienvenidos los invitados, pero que no se comporten como dueños de casa.
M.L.: ¿Y cómo le dan las encuestas, doctor? Dicen que tenía menos votos que su gato...
R.L.: (Se ríe.) Lo dije un poco sarcásticamente, porque, a lo mejor, tener pocos votos tiene algo de bueno, ¿sabe qué?, los espías dejarán de seguirme. Dejarán de tener mis teléfonos intervenidos.
M.L.: Cuando vino acá, por ejemplo, ¿lo siguieron?
R.L.: Sí, por supuesto.
M.L.: ¿Cómo se habla por teléfono con un teléfono pinchado?
R.L.: No hay nada que ocultar. Que escuchen todo lo que tengan que escuchar.
M.L.: ¿Ha bajado la desocupación?
R.L.: Sí, claro. Muchos de los problemas de seguridad tienen que ver con la existencia de trabajo. A la población le interesan dos cosas, trabajo y seguridad, pero el cuerpo político discute sobre los superpoderes.
M.L.: Que se van a votar el miércoles (por mañana)...
R.L.: Y que no hacen falta.
M.L.: ¿Usted tuvo superpoderes?
R.L.: Nosotros tuvimos, pero el año pasado. Pero cuando presentamos el Presupuesto que está vigente este año, con la firma de Kirchner, se eliminaron los superpoderes. Con el país normalizado económicamente como estaba, los superpoderes no hacían falta.
M.L.: ¿Para qué son?
R.L.: El Congreso aprueba un Presupuesto y después el Poder Ejecutivo lo puede redistribuir.
M.L.: ¿Por qué son malos?
R.L.: Siempre se prestan a alguna cuestión clientelística. En medio de la crisis --recordemos que fue la peor crisis en ciento cincuenta años ¿eh?- algunos de esos poderes hacían falta.
M.L.: ¿Usted en qué los usó, por ejemplo?
R.L.: En 2006 no hacen más falta.
M.L.: ¿Recuerda en qué los usó?
R.L.: Sí, por ejemplo para unificar las monedas.
Algunos de los fondos fueron utilizados para las transacciones que tuvieron que ver con volver a unificar, y que los argentinos tuviéramos una sola moneda, por ejemplo. Hubo además una suba, hubo en realidad tres subas de salarios, perdón, de jubilaciones mínimas.
M.L.: ¿Qué le parece que no haya ido nadie del gobierno a la Rural?
R.L.: Hubo errores de ambos lados, graves; la dirigencia actuó sin entender todo lo que ha pasado en el país.




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