25 de enero 2007 - 00:00

Terragno teme una guerra

(Rodolfo Terragno se dijo clarividente sobre el fallo de La Haya contra Uruguay sobre las papeleras contaminantes de Fray Bentos. Aseguró saber que ocurriría eso, aunque lo dice después de que se publicase la noticia. Igual, el diálogo con Mariano Grandi, por radio «Continental», es interesante, porque explica las razones del tribunal internacional para fallar así.)

PERIODISTA: ¿Le sorprendió el fallo de La Haya por las papeleras?

Rodolfo Terragno: El fallo era absolutamente previsible; no había ninguna posibilidad de que fuera distinto, como no había ninguna posibilidad de que la Argentina ganara la medida cautelar.

P.: Pero el gobierno esperaba otra cosa...

R.T.: Me parece que ambas cancillerías han actuado con bastante desconocimiento de cómo funciona la Corte Internacional de Justicia. La Corte es muy renuente a las medidas cautelares; en principio, porque la Corte Internacional de Justicia no tiene imperio, es decir, no puede obligar a un país, ni siquiera en una decisión de fondo.

P.: La Corte se sometería a un desgaste infinito...

R.T.: Si aceptara medidas cautelares, porque los países todos quieren medidas cautelares, entonces -esto yo lo dije en el Senado de la Nación-, no había ninguna posibilidad de que ni la Argentina ni Uruguay ganaran una medida cautelar, y la prueba es que, en los dos casos -uno por la Argentina; otro por Uruguay-, la medida cautelar perdió catorce a uno; uno es el voto del juez ad hoc, lo cual significa que se perdió, en ambos casos, por unanimidad; los catorce restantes votaron en contra.

P.: ¿Qué camino ve para una solución?

R.T.: El diálogo tendría que haber comenzado el primer día. Aquí hay una responsabilidaddirecta de ambos presidentesque tendrían que haber manejado esto de una manera completamente distinta. A mí me da vergüenza que tenga que venir un enviado del rey de España, como venía Alexander Haigh a mediar entre Margaret Thatcher y el general Galtieri. Es un caso que de ningún modo debió haber llegado a este punto. Los dos presidentes han manejado esto con una desaprensión y con una falta de tacto extraordinarias. Yo creo que la posición argentina, que había sido muy bien expuesta por el canciller Jorge Taiana, quien, en el Senado de la Nación, expuso que la posición no era oponerse a las papeleras, sino oponerse a la contaminación.

P.: ¿El problema es Botnia?

R.T.: Desde luego, la Argentina no tiene la posibilidad de levantar esta planta, y tampoco imagino que Uruguay vaya a asumir todo el costo, la responsabilidad,de anular una inversión ya realizada de esa magnitud. La Argentina ha logrado algo importante con la relocalización de ENCE. Porque, como decía el canciller, con el efecto acumulativo de las dos plantas, en la misma zona, podía ser más difícil un plan de control ambiental. Me parece que ahora lo que tenemos que asegurar es el medio ambiente y no entrar en una guerra.

P.: ¿No exagera?

R.T.: No quiero exagerar, pero cuando usted tiene parte de la población uruguaya convencida de que la Argentina es un país imperialista, que quiere impedir la industrialización de Uruguay, y tiene parte de la población argentina, convencida de que Uruguay es un país irresponsable que nos quiere envenenar, usted está germinando una semilla que puede dar lugar a una planta maldita.

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