"Tras el canje de la deuda, suba de tasas en EE.UU. afecta menos"
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No está
claro que la
economía se
esté desacelerando.
Ya
pasó que tras
algunos
trimestres
poco favorables,
luego
repunta»,
explicó
Manuel
Sánchez
Gómez, de
MVA-Macroeconomía.
M.S.G.: Es bastante generalizado. Anda bien comercio, transporte e intermediación financiera, que estuvo más retrasada los últimos años. También los servicios profesionales en general. Esto se ve también en los precios. Al ver los números de inflación, los servicios no regulados están teniendo un aumento de casi 19% interanual. Habla de una demanda importante.
P.: ¿Cuál cree que será el impacto de los acuerdos de precios sobre la voluntad de invertir de los empresarios?
M.S.G.: Ese impacto es difícil de evaluar todavía. Pero hay que ponerlos en perspectiva. Creo que, en el corto plazo, han surtido efecto para bajar las expectativas de inflación, pero no puede pensarse que servirán como política permanente. Un punto central del análisis es que una cosa es tener acuerdos de precios y otra normativas que fijen precios, o regulaciones formales que digan que no se puede aumentar los precios. Creo que no se va a pasar esa línea y sería bueno que no se llegue a eso. Más calladamente, hay factores que ayudaron a la lucha contra la inflación, como son el techo salarial, que es bastante razonable y lo han aplicado casi todos los sectores. También se ve una política monetaria que ha hecho un ajuste más consistente con el objetivo de mantener estables los precios. Ahora la vista está puesta en el sesgo que tome la política fiscal.
P.: ¿Cómo ve el mercado de crédito local?
M.S.G.: El crédito crece casi 40% interanual. En términos del PBI es de 10%, cuando llegó a 22% en la década pasada. No obstante, desagregando los préstamos al sector privado, se ve que los 10 puntos de diferencia tienen mucho de créditos hipotecarios y prendarios, mientras que las líneas más cortas, como consumo o adelantos en cuenta corriente están en niveles de los 90. Al crédito largo le está faltando un poco de empuje por un tema con la denominación de la moneda, ya que es difícil hacerlos en pesos con una inflación fluctuante.
P.: ¿Y las tasas?
M.S.G.: Han tenido un ajuste importante. Las tasas minoristas para el público en general están en 6,5%, cuando hace un año eran de 3%. Mi sensación es que puede haber algún aumento adicional, pero no demasiado. Es interesante que el aumento de las tasas de depósitos no ha impactado en gran manera en las de préstamos, que han subido poco. Precisamente eso es lo que se tenía que evitar, que se restringiera el crédito, que al contrario, sigue creciendo fuerte. Para el futuro creo que el ajuste de tasas de depósitos posiblemente pegue más sobre las tasas de préstamos.
P.: ¿No es problemático para fomentar el ahorro que las tasas reales sigan siendo negativas?
M.S.G.: Hay que ver qué tasa. Si uno mira los bonos o Lebac a un año ya no son negativas. Es cierto que las de depósitos son reales negativas, pero subieron en términos reales y son menos negativas, porque subieron las tasas nominales y las expectativas de inflación se han acomodado. Tampoco hay que guiarse tanto por las reales, ya que las nominales también importan. Para un inversor no sofisticado, que no tiene tantas opciones, el hecho de que la de plazo fijo aumente le importa. Tanto es así que creo que los depósitos a plazo fijo seguirán subiendo.
Entrevista de Martín Lalín




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