25 de mayo 2006 - 00:00

"Tras el canje de la deuda, suba de tasas en EE.UU. afecta menos"

No estáclaro que laeconomía seesté desacelerando.Yapasó que trasalgunostrimestrespoco favorables,luegorepunta»,explicóManuelSánchezGómez, deMVA-Macroeconomía.
No está claro que la economía se esté desacelerando. Ya pasó que tras algunos trimestres poco favorables, luego repunta», explicó Manuel Sánchez Gómez, de MVA-Macroeconomía.
Para Manuel Sánchez Gómez, director de la consultora MVA-Macroeconomía, la caída de los mercados internacionales «no generará una complicación importante», ya que «los precios de los commodities son altos» y «el superávit cambiario sigue elevado». El economista agregó que «con la reestructuración de la deuda, el aumento de la tasa de interés en los EE.UU. afecta menos que en otras oportunidades».

Periodista: ¿Cómo afecta la nueva situación de los mercados internacionales a la Argentina?

Manuel Sánchez Gómez: Lo bueno es que con la reestructuración de la deuda, el aumento de la tasa en los EE.UU. impacta menos que en otras oportunidades. Por otro lado, los precios de los commodities siguen siendo altos, así como los precios de exportación, lo que favorece el ingreso de divisas. El superávit cambiario sigue elevado, y cuando se analizan las compras del Central se ve que no van a ser mucho menores que las del año pasado, de u$s 12.000 millones aproximadamente. Si bien esto genera complicaciones en el manejo de la política monetaria, en el mediano plazoes una buena noticia, ya que actúa como un colchón frente a cualquier riesgo. El marco internacional generará turbulencias, pero no una complicación macroeconómica importante, como podría haber sido en el pasado.

P.: ¿Pero no fueron insatisfactorios los últimos datos sobre la actividad económica?

M.S.G.: La actividad viene creciendo muy fuerte hace tres años. Resultó más bajo de lo esperado el último incremento del estimador de actividad del INDEC, pero es para tomarlo con pinzas, ya que si se mira de 2003 en adelante, hubo trimestre en que se vieron tropezones y luego la economía se recuperó bien. Creo que no hay que subestimar los datos, pero habría que esperar más para sacar conclusiones sobre el nivel de actividad. La industria crece un poco por debajo del PBI, y los servicios empujan fuerte. Por otro lado, en el primer trimestre, el agro fue desfavorable en término de cosechas, lo que debe haber influido. Igualmente, lo bueno es que se está viendo un aumento importante de la capacidad instalada de la industria. Me resulta mejor noticia que el crecimiento en sí mismo, ya que significa que continúa el proceso y hay inversión.

P.: En el sector servicios, ¿cuáles vienen creciendo fuerte?

M.S.G.: Es bastante generalizado. Anda bien comercio, transporte e intermediación financiera, que estuvo más retrasada los últimos años. También los servicios profesionales en general. Esto se ve también en los precios. Al ver los números de inflación, los servicios no regulados están teniendo un aumento de casi 19% interanual. Habla de una demanda importante.

  • Impacto

    P.: ¿Cuál cree que será el impacto de los acuerdos de precios sobre la voluntad de invertir de los empresarios?

    M.S.G.: Ese impacto es difícil de evaluar todavía. Pero hay que ponerlos en perspectiva. Creo que, en el corto plazo, han surtido efecto para bajar las expectativas de inflación, pero no puede pensarse que servirán como política permanente. Un punto central del análisis es que una cosa es tener acuerdos de precios y otra normativas que fijen precios, o regulaciones formales que digan que no se puede aumentar los precios. Creo que no se va a pasar esa línea y sería bueno que no se llegue a eso. Más calladamente, hay factores que ayudaron a la lucha contra la inflación, como son el techo salarial, que es bastante razonable y lo han aplicado casi todos los sectores. También se ve una política monetaria que ha hecho un ajuste más consistente con el objetivo de mantener estables los precios. Ahora la vista está puesta en el sesgo que tome la política fiscal.

    P.: ¿Cómo ve el mercado de crédito local?

    M.S.G.: El crédito crece casi 40% interanual. En términos del PBI es de 10%, cuando llegó a 22% en la década pasada. No obstante, desagregando los préstamos al sector privado, se ve que los 10 puntos de diferencia tienen mucho de créditos hipotecarios y prendarios, mientras que las líneas más cortas, como consumo o adelantos en cuenta corriente están en niveles de los 90. Al crédito largo le está faltando un poco de empuje por un tema con la denominación de la moneda, ya que es difícil hacerlos en pesos con una inflación fluctuante.

    P.: ¿Y las tasas?

    M.S.G.: Han tenido un ajuste importante. Las tasas minoristas para el público en general están en 6,5%, cuando hace un año eran de 3%. Mi sensación es que puede haber algún aumento adicional, pero no demasiado. Es interesante que el aumento de las tasas de depósitos no ha impactado en gran manera en las de préstamos, que han subido poco. Precisamente eso es lo que se tenía que evitar, que se restringiera el crédito, que al contrario, sigue creciendo fuerte. Para el futuro creo que el ajuste de tasas de depósitos posiblemente pegue más sobre las tasas de préstamos.

    P.: ¿No es problemático para fomentar el ahorro que las tasas reales sigan siendo negativas?

    M.S.G.: Hay que ver qué tasa. Si uno mira los bonos o Lebac a un año ya no son negativas. Es cierto que las de depósitos son reales negativas, pero subieron en términos reales y son menos negativas, porque subieron las tasas nominales y las expectativas de inflación se han acomodado. Tampoco hay que guiarse tanto por las reales, ya que las nominales también importan. Para un inversor no sofisticado, que no tiene tantas opciones, el hecho de que la de plazo fijo aumente le importa. Tanto es así que creo que los depósitos a plazo fijo seguirán subiendo.

    Entrevista de Martín Lalín
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