28 de febrero 2023 - 00:00

Otro acierto de Asa Larsson, la “reina de la novela negra”

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La fiscal Asa Larsson, indignada con la jactanciosa superioridad con que los jueces tratan a las mujeres, embarazada de su primera hija, cuenta con tiempo para dedicarse a escribir gracias al Estado de Bienestar. Su padre, bibliotecario, luterano y comunista, la había formado para eso. Pero Asa no va perder el tiempo en un libro de recetas espirituales. Quiere escribir una novela negra, que denuncie a los jueces y la corrupción. Una como las de Hanning Mankell y Stieg Larsson. Empezó inventando a Rebecka Martisson, abogada malhumorada, solitaria, egoísta, interesada en mostrar la violencia en que se vive. Cuando terminó “Aurora boreal” se juró “si no anda escribo tres más; si anda, seis”. Su opera prima agotó ediciones y la Academia Sueca la premió. Se pensó que la ayudaba el apellido. Era igual al del creador de la saga “Millenium”. Se rió, no había ningún lazo familiar. La suerte la acompañó en las siguientes cinco novelas, todas best sellers internacionales. La coronaron “reina de la novela negra”. Religiosa, debía cumplir su juramento, concluir la saga de Rebecka. Durante diez años no pudo. Se justificó con que tenía que escribir una serie juvenil para que su hijo y sus amigos volvieran a la lectura. Tras diez años cobró fuerza para despedirse de Rebecka con una historia poderosa, “El pecado de nuestros padres”, donde está todo lo que le ha dado fama, violencia intrafamiliar, corrupción, poder de la mafia, negociados políticos, una minera cavando el subsuelo de una ciudad que se hunde, esa donde vive Asa. Denuncias, violencia, intriga atrapante, pasados perversos que salen a la luz. El título, dice Asa, recuerda que “heredamos las penas y debilidades de nuestros padres y abuelos, y a veces las trasladamos a nuestros hijos. Es inevitable. Pero habría que intentar que cada uno se coma su propia mierda, y no la heredada. Es importante hablar del propio pasado para deshacerse de eso”. Todo comienza con un patólogo moribundo que le pide a Rebecka que investigue un caso de hace 60 años. No le interesa, pero secretamente la mueve la niña adoptiva que ella fue, y esa enfermera jubilada que descubrió al padre de un campeón de box, desaparecido hace décadas, en el congelador de la casa de ese hermano, había sido cuando chica como su hermana.

M. S,

=Asa Larsson, “Los pecados de nuestros padres” (Bs.As., Seix Barral, 2023, 600 págs.)

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