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Plazos fijos no atraen, a pesar de las altas tasas de interés

La astringencia monetaria está haciendo estragos en la evolución del ahorro interno. Las colocaciones a plazo tientan cada vez menos. La materia prima de los créditos sigue en retroceso.

La evolución que vienen evidenciando los depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado en lo que va de mayo permite aventurar que por tercer mes consecutivo estas colocaciones no crecerán. Al proyectar el promedio mensual de los primeros 22 días el stock total de plazos fijos en pesos privados llegaría a los $1.143.340 millones, lo que implicaría un crecimiento nominal de solo un 1% mensual. O sea, no se compensa ni el crecimiento “vegetativo” por los intereses pagados y menos la inflación. Es decir que hay una caída real del stock de plazos fijos en pesos privados.

Sin lugar a dudas la dura estrategia de la política monetaria del BCRA es fiel reflejo de la performance de los plazos fijos. No debe soslayarse que se trata de la materia prima para el otorgamiento de préstamos al sector privado. Por lo que no llama la atención que el crédito privado siga retrocediendo y con eso el nivel de actividad.

Las tasas de interés pasivas en pesos promedio se ubican entre 50% y 53% anual. Por colocaciones de hasta $100.000 se paga, en promedio, un 48% anual, mientras que por montos mayores los rendimientos ofrecidos se elevan a más del 51%. “De consolidarse las señales de la coyuntura económica y política, la tendencia de las tasas debiera ser decreciente (con bajas homeopáticas) en términos nominales en los próximos meses. Esto se debería a la doble combinación de nuevas bajas de la tasa de inflación mensual, junto al choque de liquidez en junio y julio”, señala Portfolio Personal en su último informe monetario.

También está jugando en la toma de decisiones la estabilidad que está mostrando el tipo de cambio nominal y los últimos índices inflacionarios. Por eso son los plazos fijos en pesos ajustables por CER/UVA los que más crecen. En mayo lo harían en un 3% mensual. Al compararlo con el stock de un año atrás el crecimiento es impresionante: más del 170%. Dado el esquema imperante donde se descuenta que ante la posibilidad de que el BCRA pueda intervenir en el mercado cambiario a su “piacere” el dólar, por lo pronto, no dará mayores sorpresas hasta las PASO, siempre y cuando el contexto externo siga favorable y como las expectativas inflacionarias se mantienen elevadas, esta opción atrae a los grandes ahorristas.

En cambio los pequeños y medianos, si bien siguen con sus tenencias en pesos a plazo fijo, se percibe cierto drenaje hacia el atesoramiento (compra de divisas) a medida que se va acercando la fecha de las elecciones presidenciales, con la parada previa en las PASO. No se trata de corrida. Pero, como mostraron los datos de abril del Balance Cambiario, el atesoramiento, tanto en billetes como en inversiones en el exterior sigue elevado (más de u$s2.000 millones mensuales, y u$s7.000 millones en el cuatrimestre).

Bien lejos quedaron las tasas de crecimiento de enero y febrero, donde las colocaciones a plazo fijo lo hicieron al 9,8% y al 7% mensual respectivamente. Luego se pasó a tasas del 0,6% y del 1,4% en marzo y abril respectivamente. Si mayo sigue así será el tercer mes consecutivo de retroceso.

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