48 horas finales para los detenidos por la valija
Cuando comienzan las jornadas clave en el juicio que se les sigue en Estados Unidos a los tres venezolanos y al uruguayo acusados de conspirar para silenciar al valijero Guido Antonini Wilson se enrarece el clima. En Buenos Aires, el gobierno habilitó (no lo reconocerá nunca) a que un grupo de piqueteros proteste frente a la embajada norteamericana. Además, aumentó la presión exterior sobre el tema: el diario "The Washington Post" publicó ayer una dura nota sobre la Argentina diciendo que está en camino de convertirse en una colonia venezolana. Hoy, el Gran Jurado en Miami escuchará la acusación que los fiscales federales armaron sobre la base de la investigación del FBI. Será la exposición más completa presentada hasta ahora y en la que se podrá conocer si el fiscal Thomas Mulvihill tiene más pruebas para relacionar al gobierno argentino con el caso del valijero. Mañana, los cuatro acusados se presentarán nuevamente ante el jurado: deberán declararse culpables o inocentes. Los fiscales tendrán enfrente una defensa de peso: se sabe que los abogados de los venezolanos Durán y Kauffmann son expertos en grabaciones secretas y lavado de dinero, y están entre los más cotizados de Miami.
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Guido Antonini Wilson
Por ahora, los acusados permanecen recluidos en un centro de detención de Miami, mientras que un quinto imputado vinculado al caso, el venezolano Antonio José Cánchica Gómez, permanece prófugo, aunque se sabe que partió a Caracas.
Mañana, a la misma hora, habrá otra audiencia clave. Los detenidos podrán comparecer ante el tribunal para hacer uso de una posibilidad que les da el sistema judicial estadounidense: ratificar su inocencia o declararse culpables y colaborar con el FBI y los fiscales a cambio de protección o de una pena más suave.
Las acusaciones tendrán que ser demostradas por la Fiscalía federal que encabeza Mulvihill cuando comience el juicio, previsto para marzo próximo. Según Mulvihill, los acusados amenazaron a Antonini Wilson para que no revelara que el dinero lo había aportado la petrolera estatal venezolana PDVSA. La fiscalía dice tener las grabaciones de esas conversaciones, como así también que ese dinero estaba destinado a la campaña presidencial de Cristina de Kirchner. Pero, por ejemplo, en el memorial de acusación que Mulvihill ya presentó al gran jurado no figura el nombre del candidato a quien habrían beneficiado los billetes del maletín. Esa posibilidad fue revelada por el fiscal en la audiencia para decidir sobre la libertad bajo fianza del uruguayo Wanseele Paciello, cuando el propio juez lo presionó otorgando una fianza de u$s 150.000 que fue apelada por la fiscalía. Mulvihill no quiere que ninguno de los imputados esté en libertad a la espera del juicio. Consiguió ya que se le negara ese beneficio a Durán y Kauffmann, pero los nuevos defensores de los dos venezolanos también apelaron esa decisión alegando que no se les habían respetado todos sus derechos de defensa.
La audiencia de mañana no será el final de la pesadilla para el gobierno de Cristina de Kirchner, que debe escuchar nuevas revelaciones sobre el caso en cada presentación del fiscal, aunque en las últimas dos sesiones la procuración de los EE.UU. haya dejado de mencionar su nombre entre los considerandos de la acusación.
En una semana, Mulvihill deberá demostrar nuevamente la gravedad de los hechos en otra audiencia y allí sí puede tener que volver a poner énfasis en las conversaciones grabadas para evitar que se le otorgue la libertad bajo fianza a Maiónica, el otro implicado.




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