19 de septiembre 2001 - 00:00

Admite ya la OTAN que sufrirá bajas

Viena (Reuters, EFE) - El comandante supremo de las fuerzas aliadas de la OTAN en Europa admitió ayer que habría inevitables bajas de miembros de las fuerzas estadounidenses cuando se lancen las acciones de represalia contra el régimen talibán de Afganistán, acusado por los Estados Unidos de amparar a los responsables del ataque terrorista de la semana pasada.

Durante una conferencia en Viena, el general estadounidense Joseph Ralston consideró la pérdida de vidas como «una parte necesaria en las operaciones militares. Todos debemos reconocer que no nos estamos embarcando en una operación libre de riesgos», agregó en la exposición.

Ralston aclaró también que de ninguna manera estaba decepcionado con la respuesta de los socios de la OTAN a Washington tras el atentado suicida del 11 de setiembre.

«No tengo absolutamente nada más que elogios para los miembros de la Alianza y los otros miembros de la Unión Europea que han salido adelante con un respaldo sustancial», afirmó enfático en relación a las prevenciones sobre la ofensiva bélica que afloraron con el correr de los días entre diversos gobiernos europeos.

En estos días la Casa Blanca aceleró los contactos con líderes de todo el mundo para aclarar las dudas expresadas sobre el alcance de la anunciada operación militar en Afganistán, lo que ayer tuvo una primer efecto positivo.

Apoyo sin reservas

El presidente francés, Jacques Chirac, abrió la ronda de visitas a los EE.UU. con una reunión y cena de trabajo en la Casa Blanca, tras lo que prometió un apoyo «sin reservas» y recibió de parte de Bush promesas de «colaboración para» combatir al terrorismo en Francia. Hoy arribará a Washington la presidente de Indonesia, Megawati Sukarnoputri -quien dirige el país con mayor población musulmanay mañana llegará el primer ministro británico Tony Blair.

Bush también invitó al primer ministro canadiense, Jean Chrétien, para el miércoles de la próxima semana.

Las dudas de los diferentes gobiernos en torno a la coalición global que planea el mandatario estadounidense George W. Bush son variadas, pero casi todos coinciden en que hace falta definir con precisión quién será el blanco de los ataques, amén de buscar no circunscribir las represalias al campo bélico sin agotar instancias diplomáticas y políticas.

Además, Chirac y Blair discutirán con Bush la postura que llevarán a la cumbre extraordinaria que la Unión Europea celebrará en Bruselas el próximo viernes.

La OTAN había expresado inicialmente una primera reacción muy contundente al asumir el ataque contra los EE.UU. como propio.

Dos apoyos clave para Bush son los de los gobiernos chino y ruso, el primero con frontera en común con Afganistán y el segundo con fuertes intereses en las ex repúblicas soviéticas que rodean al país gobernado por el régimen talibán. Para ello la agenda programada por el Departamento de Estado incluye para los próximos días visitas de los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia,
Igor Ivanov y de China, Jiaxuan Tang.

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