Terranova: llamados a funcionarios y vuelos privados en la mira de Servini

Política

Surge del entrecruzamiento telefónico aportado por la Dajudeco. Llamó la atención de los investigadores el tipo de contactos del empresario mendocino. Flujograma de contactos arrojó otra conclusión: no hay intercambios fuera de las novedades en torno al caso Oil Combustibles.

La jueza María Servini quiere indagar en los motivos por los cuales el empresario mendocino Orlando “Orly” Terranova -no teniendo cargo alguno en el gobierno de Cambiemos- mantenía contactos con inusual frecuencia con funcionarios públicos ligados a la obra pública.

El dato fue relevado por el entrecruzamiento de llamados de la Dajudeco ordenado por la magistrada en el marco de la causa por persecución al Grupo Indalo. Como ya informó Ámbito, Terranova aparece como un interesado en la compra de las empresas del holding recién a fines de 2017, pero existe coincidencia de comunicaciones desde los primeros “hitos” relevados en el expediente que datan de comienzos de 2016, cuando comienza la embestida hacia el grupo económico liderado por Cristóbal López y Fabián De Sousa.

Otro dato que llamó la atención a los investigadores es la cantidad de llamados directos que Terranova mantuvo con el propio Mauricio Macri a través de comunicaciones encriptadas, que quedaron en los registros. No solo con el expresidente, también el triángulo se completa con contactos hacia Nicolás “Nicky” Caputo, amigo del exmandatario y un canal informal en materia comercial que tenía el gobierno anterior.

Respecto a Terranova -citado a indagatoria para el 30 de septiembre-, como ya detalló este diario existen registros sobre llamados a Luis Germán Jahn, el extitular durante el macrismo de ENOHSA (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento), una dependencia que orbitaba bajo la égida de Rogelio Frigerio. Pero el empresario de medios y de una empresa de publicidad en vía pública y ganadora del contrato por mobiliario urbano en la Ciudad de Buenos Aires mantenía múltiples contactos a nivel de funcionariado, siempre ligados a obras públicas.

La pista también radica en la cantidad de viajes que “Orly” realizaba a través de distintas empresas de aviación privada a distintas provincias. Mientras su base era la Capital Federal y Mendoza, la cantidad de comunicaciones a firmas de aviación privada iluminó otra puerta de ingreso que llamó la atención. Esas empresas operan tanto en Ezeiza como en San Fernando, en la zona destinada a aviones privados.

Sin bloqueos

A indagatoria también están llamados el abogado Gustavo Casir y a un ingeniero, éste iba a ser el CEO de la compañía cuando compraran Indalo, Gerardo Molinaro. Ambos están convocados para el 7 de octubre, en calidad de imputados. Los tres registran accesos a la Casa Rosada en momentos clave de la negociación con López y De Sousa.

El 22 de septiembre, Servini reagendó la citación como testigo a José Evaristo Sánchez Córdova. Su hijo, al declarar en testimonial hundió a Fabián Rodríguez Simón como el nexo encargado de realizar reuniones con funcionarios para acercar “soluciones” a los problemas que atravesaba el banco Finansur, como parte del holding Indalo. El banquero tiene dos caminos: reafirma lo que su hijo declaró bajo juramento y profundiza las instrucciones que le dio acerca de contactarlo como nexo con el gobierno de Macri, o lo desmiente, lo que expondría a uno de los dos al falso testimonio, que está penado como un delito. Encrucijada.

Servini tuvo un movimiento adicional para bloquear una de las jugadas de la defensa de Macri que buscó por todos los medios anular, impugnar, ocultar, restringir o limitar el entrecruzamiento de llamados que tantas evidencias y líneas de investigación arrojó. Les exigió a los imputados -especialmente a Macri- que informe cuáles comunicaciones a su juicio no tienen relación con la causa para su posterior evolución. Una forma de que “bajen sus cartas” para que quede expuesto si hay tramos de la causa que buscan evitar que se ventilen. El abogado Pablo Lanusse está en una encerrona pese a que acudió a todas las instancias superiores para obstruir el peritaje ordenado por Servini.

Hasta ahora, las conclusiones a las que se ha arribado como hipótesis de investigación que este diario detalló respecto a los anexos (lo verdaderamente revelador del listado de llamados) radican en la frecuencia de llamados cercanos a los “hitos” demarcados en la causa. El “flujograma” que indica la cantidad e intensidad de los llamados desarma otro punto de la defensa: no es que se detectaron llamadas cercanas a los hechos investigados que representan un recorte de las frecuentes comunicaciones por distintos motivos. No hay llamados por fuera de esos hitos. ¿Macri llamaba a Alberto Abad de forma diaria, por ejemplo, para conocer los números de recaudación que tenía la AFIP? La respuesta es no. Los contactos con el jefe de la AFIP se daban en las fechas concretas ligadas a Oil Combustibles y cuando no ocurrían novedades en ese frente, los contactos telefónicos cesaban. Y se volvían a reactivar cuando aparecía otro evento ligado a las desventuras del holding de López.

Flujograma

Alberto Abad registra una comunicación con Macri cuando la AFIP asigna a Oil en Grandes Contribuyentes Nacionales (3/3/2016). Fue por su orden directa, declararon en el juicio oral sus subalternos. Mantiene otras 4 cuando “Pepín” envía un Whatsapp anunciando la “guerra nuclear” contra el Grupo (9/3/2016) y 12 más cuando La Nación publica la nota sobre la supuesta deuda de $8 mil millones (13/3/2016), refutada por el peritaje que se incorporó tres años después.

Abad- Macri hablan el día en que AFIP ratifica una denuncia penal en el fuero penal económico (17/3/2016) y 6 más después de los allanamientos al Grupo Indalo (18/3/2016). Pero lo que ahora se sabe es que también se contactan cuando Abad modifica Resoluciones Generales de AFIP dirigidas a perjudicar o arrinconar a Oil el 23/3 y el 28/3 todo de ese frenético mes de 2016. Pero vuelven a hablar cuando el 30/3 el fuero Contencioso Administrativo Federal designa como interventor a Marcelo Manograsso, el mismo día en que Oil presentó su concurso preventivo y cruzan 4 llamados.

En el juicio, arrinconado con preguntas técnicas de los abogados, el contador Manograsso solo pudo apoyarse en su convicción de que había hecho informes de acuerdo con lo que habían apuntado, antes, los auditores de Deloitte respecto a la petrolera, pero que no tuvo acceso ni conocimiento de la mayoría de las variables de la empresa, y se sintió atacado ante las preguntas que expusieron su ausencia de expertise para un caso de esta magnitud.

“Recuerdo que me enteré de mi designación por televisión”, indicó entonces. Cuando la AFIP elabora su famoso informe de situación fiscal que se utiliza para anexar a la denuncia que Elisa Carrió realiza el 1/4/2016, todo ese combo termina en manos del juez Julián Ercolini con el resultado conocido. Allí hablan Macri y Abad otras 4 veces. En el resto del tiempo no registran llamados.

El circuito del flujograma arroja otra coincidencia: Rodríguez Simón habla 6 veces con Macri cuando Oil pasa a Grandes Contribuyentes, otras 6 el día de su mensaje de advertencia y ese mismo día contacta a Eliseo Devoto, jefe de Asuntos Jurídicos de AFIP unas 4 veces y otras 4 a José Torello. El día de la nota de La Nación llama 4 veces a Macri, 2 a Devoto y otras 2 a Torello. El día en que la AFIP modifica su reglamentación para impedir el concurso de Oil y su acogimiento a un plan de pagos por su deuda habla unas 10 veces con Macri.

¿Qué hacía “Pepín”, un diputado del Parlasur, llamando con tanta frecuencia al jefe de asuntos jurídicos del organismo recaudador? El dato indubitable es que no existen otros contactos por teléfono fuera de estos eventos. No hay frecuencia que pueda adjudicarse a otro motivo de gestión. Exactamente pasa lo mismo con Rodríguez Simón. Aunque sus llamados se distribuyen más en el tiempo y tiene una red de contactos mucho más abundante, se desploman fuera de las fechas identificadas por la justicia. Pueden argumentar que no se conoce de qué hablaban. Pero no podrán decir ante los investigadores que no mantenían esos contactos. Sobre todo eso versará la indagatoria que “Pepín” ha logrado dilatar en el tiempo con su huida a Uruguay.

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