El radicalismo porteño tiene previsto celebrar una interna para cargos partidarios y candidatos a legisladores porteños el 29 de mayo próximo. El calendario, más que despertar pasiones, alimenta, curiosamente, la idea de una postergación, ante la casi nula oferta de listas que den batalla en ese cuarto oscuro casero.
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La UCR Capital, con ínfulas de reaparecer en el escenario porteño, aún no salda una dura controversia interna: primero fue desplazado el presidente del Comité Capital, Jorge Casabé, acusado de ibarristas; luego, el nosiglismo, y otros sectores vienen fracasando en hacer renunciar a la actual conducción. Esa presidencia quedó por línea sucesoria en manos de Pedro Querido, hoy de la línea del cómico Nito Artaza.
Para reemplazarlo, por ahora se menciona casi como único candidato a Jesús Rodríguez, propuesto por su propia línea interna Centenario a la que supo pertenecer Casabé. Otro postulante sería Querido.
• Sin propuestas
El nosiglismo, que brama porque la mesa directiva abandone la conducción antes de la interna, no tiene propuestas para la conducción. En cambio, arriesga en la competencia de candidatos a legisladores al ex funcionario de Aníbal Ibarra y ex intendente porteño, Facundo Suárez Lastra. Del otro lado, se postula el ex jefe de Gobierno Enrique Olivera. Pero la campaña es incipiente; ni siquiera la postulación de «Facundito» se formalizó por estos días. Esa calma se rompería recién el lunes próximo, cuando se reúna el plenario de delegados. La idea de la mayoría es postergar al menos la elección de candidatos a legisladores porteños y transportarla al 7 de agosto, cuando el gobierno fijó las internas abiertas y simultáneas. De llegar sin heridos graves a esa fecha, pero sin acuerdo en la lista de candidatos, la UCR Capital sería casi el único partido porteño que haga honor a la ley de internas abierta, ya que el PJ, ahora con Alberto Fernández en la presidencia, piensa en una lista de unidad y se sabe que los partidos de la «nueva política» (como el ARI o el macrismo) prefieren el lápiz de sus caciques.
En ese camino, la UCR conformó el martes pasado la junta electoral. Los miembros de ese grupo, encargado de hacer cumplir el cronograma, lo integran: un representante de los legisladores porteños, quien resultó ser el jesusista Roberto «Gallego» Vázquez, dado que es el único legislador del radicalismo, producto de los magros votos que obtuvo la UCR en 2003. Vázquez es el presidente de la junta electoral que componen como vocales: Querido (por ser el titular del cuerpo de delegados); Rafael Pascual (delegado del comité nacional); Ricardo Costa (línea filoibarrista La Causa); Gonzalo Lema (presidente de la convención partidaria); Aldo Neri ( alfonsinista, en representación de Diputados); Oscar Torres Avalos y Andrés Moreno. «La elección se debe realizar, y es mi obligación hacer cumplir la convocatoria», explicó Querido, quien admitió, sin embargo, que existe la posibilidad de postergar sólo la interna para candidatos a legisladores porteños.
De ese modo, a mediados de mayo, los radicales deberán presentar boletas con postulantes a conducir el partido. En tanto, de campaña por su postulación, Olivera explicó: « Estamos consagrados con mis equipos a profundizar los estudios acerca de los problemas de la Ciudad y por eso nos sentimos habilitados para hacer este llamado: recuperar el partido y devolverle a la Ciudad su dignidad».
El 29 de mayo los radicales votarían 5 delegados por parroquia, y ese plenario es el que deberá definir quién es el próximo titular de la UCR Capital, que asumirá el 2 de julio próximo.
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