Alberto cuestionó al FMI ante el G7 y reclamó “incluir a las periferias”

Política

El Presidente intercambió saludos con Joe Biden y, como titular de la CELAC, pidió construir “una nueva arquitectura financiera mundial”. Massa destacó la inclusión de la Argentina en el foro

Debut en la sesión plenaria del G7 con un reclamo al FMI y el pedido de una nueva arquitectura financiera global. Alberto Fernández expuso ante los líderes de las principales potencias mundiales en Alemania como titular de la CELAC y reclamó incluir "a las periferias del mundo”.

“Soñamos con no ser discriminados por el mundo central y condenados a la marginalidad y al olvido”, dijo y reclamó la “construcción de una nueva arquitectura financiera internacional que incluya a las periferias del mundo”. En su carácter de presidente pro tempore de la CELAC, destacó que “en América Latina y el Caribe soñamos con un nuevo orden internacional donde los esfuerzos se equilibren y las ventajas se distribuyan con criterios de equidad”.

Ante el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el jefe de Estado argentino volvió a cuestionar la política de sobrecargos cobrados por el FMI al advertir que “constituye una penalización inadmisible en las circunstancias dramáticas que hoy vivimos”. Y de la misma manera expresó la necesidad de incrementar la canalización de los Derechos Especiales de Giro (DEG) emitidos por el FMI “incluyendo a los países de renta media”. “Deben tener un sentido social capitalizando bancos regionales para financiar infraestructura requerida para el desarrollo que el cambio climático además exige”, explicó.

Durante su exposición ayer por la mañana en la primera sesión plenaria del G7, resaltó la “necesidad de impulsar el diálogo entre las partes involucradas” en la guerra de Ucrania para alcanzar “una paz duradera, resistente y sólida”.

En su mensaje, el mandatario argentino reclamó “el pleno apego a todos los principios del multilateralismo” y consideró que la guerra desatada en Ucrania “es una tragedia”, ya que “los flujos comerciales y la logística, ya seriamente dañados durante la pandemia, llegaron a un punto crítico”.

“Desde un comienzo reclamamos el cese de las hostilidades. Ahora necesitamos impulsar el diálogo entre las partes involucradas”, subrayó Fernández, y señaló que “nunca ha sido más evidente que las crisis del presente (climáticas, sanitarias, financieras, energéticas y alimentarias) son verdaderamente globales, ya que “las soluciones no dependen de esfuerzos individuales y los efectos negativos que esas crisis generan llueven ácidamente sobre todo el planeta”.

En este punto, el Jefe de Estado reafirmó la postura histórica de la Argentina, que se apoya en “la solución pacífica de las controversias y en el pleno respeto de los derechos humanos”, y aseguró que “el mundo entero, y no exclusivamente Europa, precisa una paz duradera, resistente y sólida”.

Alberto también mantuvo un tenso encuentro a solas por primera vez con el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, con quien abordó la disputa por la soberanía de Malvinas. "Me reuní con Boris Johnson, que me había pedido. Él valoró la posición de Argentina frente al conflicto de Ucrania y Rusia, escuchó con atención las particularidades de la posición argentina y le planteé francamente, ´quiero ser honesto con usted, es muy difícil que podamos hablar de algo si antes no hablamos de Malvinas´", resaltó el Jefe de Estado.

En diálogo con la prensa argentina que viajó a Múnich tras cerrar su participación en la Cumbre del G7, Fernández hizo un relato sobre su conversación con el primer ministro británico: "Solo le pido que cumplan con las resoluciones de Naciones Unidas", le dijo. "Él me dio su posición que es la que ya todos conocemos del Reino Unido y le dije que esperaba que pronto reflexionen y ver de qué manera retomamos las negociaciones", enfatizó el Presidente.

Más temprano, El Presidente había afirmado que “los derechos fiscales para las grandes corporaciones multinacionales, especialmente en la economía digital; el impuesto mínimo global como medio de implementación de protección climática; y un nuevo marco de tratamiento de las deudas soberanas también requieren una urgente implementación”. “No nos interpela el tiempo de la codicia sino el de la fraternidad”, reflexionó Fernández y advirtió que “los paraísos fiscales generan infiernos sociales” y “constituyen un ejemplo de injusticia social que posterga el derecho a un desarrollo sostenible e inclusivo”.

El Presidente consideró que “construir una paz sustentable supone también construir una paz climática”, y remarcó que “el hecho de que se esté incrementando el presupuesto mundial en armamentos destructivos mientras aún no se han cumplido los aportes mundiales para el Fondo Verde del Clima, es un auténtico escándalo que no nos perdonarán las futuras generaciones”.

“Es hora de entender, de una vez y para siempre, que el problema no es la pobreza. El problema a resolver es el sistema económico que la genera y permite que la riqueza se acumule en unos pocos”, concluyó. De la 48ª Cumbre del G7, organizada por Alemania, participan los mandatarios de Estados Unidos, Joe Biden, y de Francia, Emmanuel Macron; y los primeros ministros de Gran Bretaña, Boris Johnson; de Italia, Mario Draghi; de Canadá, Justin Trudeau; y de Japón, Fumio Kishida.

Alberto también se reunió ayer con el canciller federal de Alemania, Olaf Scholz, como parte de su participación como invitado en la cumbre del G7 que se desarrolla en el complejo Schloss Elmau, en el distrito bávaro de Garmisch-Partenkirchen, a unos 100 kilómetros de la ciudad de Múnich. Además mantuvo un encuentro bilateral con la titular de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, en el salón Enzian del Schloss Elmau, donde repasaron temas de interés de la agenda bilateral y conversaron sobre las posibilidades de profundizar los "excelentes vínculos y la cooperación existentes", informó Presidencia.

Sergio Massa, que integra la comitiva presidencial, sostuvo que la participación de la Argentina en la cumbre del G7 tiene que verse "como un reconocimiento y una enorme oportunidad a futuro". "Para nosotros, como país, y para la región, que el Presidente esté sentado en esta mesa tiene que ser visto como un reconocimiento y una enorme oportunidad a futuro. Tenemos que tomar en consideración lo que representa para Argentina y América Latina por presidir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Es una de las dos voces más importantes del hemisferio sur en este G7", afirmó Massa. El legislador remarcó la importancia de plantear "la discusión de la seguridad alimentaria" y definir "el papel de América en materia de producción de proteínas a nivel global", en el marco de la transición energética.

Dejá tu comentario