30 de octubre 2021 - 07:25

Deuda, G20, y el inesperado pedido de Alberto Fernández a Angela Merkel

La idea del Gobierno es avanzar en varios frentes en las próximas 48 horas. El Presidente busca el apoyo clave de la saliente y poderosa canciller alemana.

Alberto Fernández.

Alberto Fernández.

El Presidente y Merkel mantienen desde siempre una relación sumamente cordial y tienen previsto reunirse dentro de lo que se denomina “una pausa de café” de las deliberaciones del G20. El objetivo del gobierno argentino es afianzar la relación bilateral y, por supuesto, hacerse del apoyo de Berlín en la negociación con el FMI.

La idea del Gobierno es avanzar en varios frentes en las próximas 48 horas. La Casa Rosada quiere obtener el apoyo del mayor número de estados en dos cuestiones relevantes para la agenda financiera y la prospectiva política y económica de los próximos dos años en la Argentina. Por un lado, que el G20 reconozca y se expida a favor de solicitarle al FMI que lleve al análisis de su board la posibilidad de un recorte en la sobretasa que pagan los países que han tomado un crédito con el FMI por encima de lo que marca el estatuto del organismo, como es el caso argentino.

Por otro, el pedido por parte del G20 al FMI para que avance en la creación de una tercera línea crediticia de resiliencia de la pandemia, que permita eventualmente a la Argentina suscribir el repago de su préstamo en tiempos más largos y, consecuentemente, con montos más pequeños.

Hasta ahora, el FMI tiene sólo dos tipos de créditos: los Stand By, que es el que ostenta la Argentina y los Extended Fund Facility, con plazos de hasta 10 años. Como el Gobierno considera que ninguna de las dos variantes permitiría hacer el repago del préstamo en tiempo y forma y, a la vez, asegurarse las condiciones mínimas para conducir el ciclo económico hacia un crecimiento y desarrollo para los próximos años, entonces toda la presión está puesta ahí.

Sin embargo, el detalle particular con Alemania es otro. Resulta que hasta fin de año, Alemania tiene su representación en el board del FMI por el Bundesbank, el banco central alemán. Esto es visto por la Casa Rosada como un factor de desaliento, ya que la posición de la entidad es que el FMI no debería innovar en su estatuto, lo que perjudica a la Argentina.

Sin embargo, desde el año próximo, y por dos años, ese lugar en el board del FMI volverá a una posición de naturaleza política dentro de la cuota de Alemania. Ahí radica la naturaleza del pedido de Alberto Fernández en su encuentro bilateral. Asegurarse que a comienzos de 2022, podrá contar con ese apoyo.

Hay que recordar que el modo de decisión del FMI es el mismo que el del Banco mundial y se basa sobre una repartición del derecho de voto en proporción a los aportes de cotización de los países miembros.

Estatutariamente es necesario el 85% de los votos para modificar la Carta del FMI (los EE.UU. poseen una minoría de bloqueo dado a que poseen el 16,75%). Es decir que basta con la oposición de Estados Unidos para que no puedan realizarse cambios. Cinco países dominan : los EE.UU. (16,75%), el Japón (6,23%), Alemania (5,81%), Francia (4,29%), y Gran Bretaña (4,29%). Los otros 177 Estados miembros están divididos en grupos dirigidos, cada vez, por un país. El grupo más importante (6,57%) está dirigido por Bélgica. El grupo menos importante (1,55% de voces) presidido por el Gabón (países africanos). Argentina tiene 0,67%.

En el Centro de Convenciones La Nuvola, sede oficial del G20, Alberto Fernández también tiene previsto encontrarse con la Reina Máxima de Holanda, el primer ministro español Pedro Sánchez, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

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