El secretario de Seguridad del Gobierno porteño, Juan José Alvarez, se reunió ayer con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a raíz de «la preocupación» que existe ante la reapertura de algunos boliches a partir del próximo fin de semana, luego de la tragedia ocurrida en República de Cromañón. El encuentro se realizó en medio de un marcado hermetismo en la Casa Rosada, y no se descarta que Alvarez se haya cruzado allí con el presidente Néstor Kirchner, cuyo despacho está puerta de por medio con la oficina de Fernández.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde el mismo momento en que fue mencionado para ocupar la Secretaría de Seguridad capitalina, Alvarez mantuvo un contacto fluido con la Casa de Gobierno e incluso el plan que propuso para revitalizar el área a su cargo lo puso a consideración de Alberto Fernández antes de reunirse con Aníbal Ibarra.
Para el próximo sábado se espera que no sean más de diez los lugares que estén habilitados para su reapertura, mientras los inspectores y la Dirección de Bomberos de la Policía Federal continúan haciendo verificaciones. Antes de la reunión en la Casa Rosada, Juan José Alvarez había advertido que «ningún» boliche de la Ciudad de Buenos Aires está en regla, y ratificó que esos locales permanecerán cerrados hasta que muestren «condiciones máximas de seguridad».
«No tendremos tolerancia con esto: si no tienen condiciones máximas de seguridad, no van a poder abrir», enfatizó Alvarez, quien destacó que el «nivel de exigencia» de las inspecciones «es muy alto».
El funcionario que hace dos semanas se hizo cargo del área de Seguridad del Gobierno porteño precisó que «el que abra va a ser inspeccionado y si no tiene esas condiciones máximas de seguridad, va a ser clausurado».
Alvarez dijo que seguirá con la misma política «hasta el fondo, hasta el hueso, aunque duela», y advirtió: «Esto es en serio, va a fondo y no puede ir para atrás, si no, vamos a perder una enorme oportunidad».
«El que tiene las cosas mal se tendrá que adecuar, esto no es cuestión de hacerse el malo, es cuestión de hacer cumplir la normativa», puntualizó.
Dejá tu comentario