Antonini: gobierno espera el peor final en el juicio
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Guido Antonini Wilson
A Durán se lo reconoce en las grabaciones que tiene el FBI como quien le declaró a Antonini Wilson que los u$s 800.000 que intentó ingresar en el maletín estaban destinados a la campaña presidencial de Cristina de Kirchner. Sea cierto o no, es la trama que aparece tejiendo en esas cintas que tomaron los federales con ayuda de Antonini.
Durán es también quien dice allí que los gobiernos de la Argentina y Venezuela lo perseguirán si no se hace cargo de la culpa por haber intentado ingresar el maletín con los fondos por Aeroparque.
La cuestión es que todas sus intervenciones se refieren a un delito cometido en Buenos Aires, fuera de las jurisdicción de los EE.UU. Por eso su abogado, Edward Shohat, confirmó no sólo que su cliente irá a juicio -es decir que no se declarará culpable para negociar una pena menor- y que insistirá para que «Maiónica y Antonini digan la verdad en el estrado, porque eso ayudará a mi cliente». Eso significa que la defensa de Durán presionará para que se cuente toda la verdad del delito cometido en Buenos Aires incluyendo el origen de los fondos -que Maiónica conoce mejor que nadie-y el destino. Por su parte, Neil Schuster, defensor de Carlos Kauffmann, tiene otra estrategia de defensa. Por las pruebas que entregó hasta ahora el FBI a los abogados, sabe que Kauffmann es uno de los menos involucrados en las grabaciones. De hecho sólo aparecería dando consejos a su «amigo» Antonini, mientras Durán le revelaba la parte más comprometida de la trama bolivariana y las amenazas contra su seguridad. Por eso Schuster está enfocado en saber si el FBI grabó a su cliente sin orden judicial previa y conocer la lista de testigos que Mulvihill presentará en la causa.
En cualquiera de los casos, la fiscalía no quiere que se filtre ni una letra más de esas desgrabaciones que las necesarias para convencer a los jueces y mantener detenidos a los cuatro acusados. De hecho uno de los conflictos que se mantiene en la organización de la causa es que Mulvihill aún no entregó a los abogados defensores la totalidad de las desgrabaciones traducidas al castellano ni el resto de la prueba documental. Ante ese panorama ya se da por sentado que el inicio del juicio será nuevamente postergado hasta la primera semana de noviembre.



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