Semejante colección de premios, por momentos, sorprende hasta a los mismos agasajados. Pareciera que, en un pestañeo, Ese reconocimiento deberían agradecérselo a los piqueteros que, marginales, escandalosos y por momentos brutales, dejan a los sindicalistas como caballeros de modales franceses. Puede que sea más oneroso conformar a los gremios pero, eso sí, son más previsibles que los piqueteros.
Dejá tu comentario