Arslanian, un retorno no deseado a seguridad
Vuelve luego de seis años el fracasado León Arslanian a quedar al frente de la seguridad de Buenos Aires. Lo anunció ayer Felipe Solá, que busca encarrilar la crisis que arrancó cuando la presión de Néstor Kirchner lo obligó a desprenderse de «Juanjo» Alvarez, quien más sabe de seguridad en el país. No es auspicioso el pasado de Arslanian. Como ministro de Justicia y Seguridad de Eduardo Duhalde, desarmó la Policía aplicando una purga que dejó a la provincia sin una fuerza de seguridad para enfrentar a las bandas de delincuentes. Aquel plan sólo sirvió para agravar el estado de inseguridad en la provincia y marcó el inicio de una espiral de aumento del delito. Tiene, además, una condena en su contra por haber injuriado a un comisario. La Justicia lo condenó por eso, lo que, éticamente, debería impedirle asumir como ministro. Pero, por revanchismo, Arslanian vuelve, para completar su mala reforma. De inmediato, Juan Carlos Blumberg catalogó como una «locura» su designación como ministro de Seguridad en Buenos Aires. Es una crítica que suma adeptos en otros ámbitos. Sin embargo, desde la política, Arslanian cosechó respaldo: Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde estuvieron de acuerdo con su regreso a La Plata.
-
Milei volvió a atacar a los periodistas y aseguró que "la motosierra sigue encendida"
-
Se reúne la cúpula de la CGT: afina estrategia contra la reforma laboral y un posible un acto con la Iglesia
Graciela Giannettasio, Felipe Solá y León Carlos Arslanian, durante la presentación del ex camarista como nuevo ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.
Arslanian, que hasta el fin de semana se resistía a volver a La Plata y proponía como emisario a su socio Carlos Beraldi, atravesó antes otros dos filtros: el de Néstor Kirchner, con quien dialogó anteanoche, y el de Eduardo Duhalde, su referencia más fuerte en el peronismo.
«La designación de Arslanian se basa en sus antecedentes, su capacidad y en que es una persona que es respetada y valorada a nivel nacional», agregó después.
Al final, Solá optó por Arslanian -«no tiene plazos», dijo-, una opción que implica un alto impacto político. Para algunos, incluso, pone en juego la continuidad del bonaerense como primer mandatario.
- ¿El eventual fracaso de Arslanian puede complicar su futuro político?, se le preguntó.
- Yo no pienso en el fracasoy voy a ser gobernador hasta 2007.
• Desafío
Hay, en paralelo, un trasfondo en el cambio de postura de Arslanian. De un «no» aparentemente terminante una semana atrás al «sí» de hace 48 horas. Hubo, en medio, dos hechos: la marcha por Axel Blumberg y un breve descanso familiar en Villa La Angostura.
La aparición de Juan Carlos Blumberg, asesorado -dicen en La Plata-por Carlos Ruckauf y Jorge Casavona, empujaron a Arslanian a tomar el cargo. Casi un desafío personal, ante el dirigente -Ruckauf- que en 1999 frustró su reforma policial y lo reemplazó luego por Aldo Rico.
De todos modos, el ministro evitó confrontar con el padre del joven asesinado. «Los cuestionamientos del señor (Juan Carlos) Blumberg se basan en información equivocada», dijo sobre la crítica de éste a la reforma judicial que se aplicó en la provincia.
Blumberg calificó también de « locura» su designación.
«Esas dudas se le van a despejar cuando charle con él», respondió Arslanian desde La Plata.




Dejá tu comentario