31 de octubre 2001 - 00:00

Aseguran que Brasil oculta datos sobre el terrorismo

San Pablo (ANSA, EFE) - Brasil esconde diversos indicios sobre la utilización de su territorio como base de una red ligada a grupos fundamentalistas para evitar que Estados Unidos le reclame un apoyo más enérgico en la ofensiva contra el terrorismo, informó ayer el diario «Folha de Sao Paulo». Entre los hechos ocultados por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, estaría el de que los explosivos empleados en el atentado contra la AMIA, perpetrado en Buenos Aires en 1994, salieron de Foz do Iguaçú.

«Brasil teme que la divulgación de la acción de grupos extremistas en su territorio permita que Estados Unidos exija un compromiso más activo del país en la 'guerra contra el terror'», aseguró el diario.

Entre esas actividades, «Folha de Sao Paulo» señala que policías brasileños descubrieron que los explosivos empleados en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), perpetrado en Buenos Aires en 1994 con un saldo de 85 muertos, «fueron llevados de Foz do Iguaçú».

Foz de Iguaçú es una ciudad con una comunidad árabe de 12 mil personas, que integra la llamada Triple Frontera, una zona limítrofe entre Brasil, la Argentina y Paraguay que es señalada por Estados Unidos como la base de grupos terroristas en la región.

El lunes, el diario «O Globo» informó en primera plana que tanto el FBI como la CIA afirman haber encontrado pruebas de que el grupo terrorista de Osama bin Laden montó en la Triple Frontera su principal centro de operaciones en América latina. El ministro de Justicia del gobierno de Fernando Henrique Cardoso, José Gregori, desmintió esa información al decir: «Tenemos un grupo de trabajo de la policía federal en la región y hacemos un esfuerzo conjunto con los demás países, y hasta ahora, nada se encontró de conclusivo».

Sin información

En ese sentido, el canciller paraguayo José Moreno Ruffinelli señaló carecer de informes al respecto. «No tenemos información oficial», dijo Moreno Ruffinelli, quien expresó también que el gobierno paraguayo no puede ordenar una intervención masiva en Ciudad del Este, la localidad paraguaya que integra la Triple Frontera, solamente por versiones. La semana pasada, Gregori criticó al gobierno de Paraguay por haber divulgado la sospecha de que el comerciante libanés Ahmad Mohamad Barakat, residente de Foz do Iguaçú, estaría ligado a grupos fundamentalistas islámicos.

Gregori dijo que las investigaciones sobre Barakat y otros sospechosos todavía no habían finalizado, por lo cual no podría haber declaraciones oficiales al respecto ni pedidos de prisión. Dos empleados de Barakat en su comercio en Ciudad del Este, en Paraguay, fueron arrestados bajo la sospecha de estar asociados a grupos terroristas, mientras que Barakat fue acusado en Paraguay por este delito.

En tanto, en su última edición, «Folha» responsabilizó a Gregori de no haber dicho que «las sospechas sobre Barakat constan en un informe enviado entre el fin de 1999 y comienzos de 2000 por Brasil a las autoridades paraguayas». De acuerdo con el periódico, en el informe elaborado por la policía brasileña se afirma que el comerciante Barakat «es considerado uno de los dirigentes del grupo chiíta libanés Hezbollah en la región, adonde llegó en 1987».

«Folha» asegura, además, que otras investigaciones del gobierno apuntan a diferentes acciones para apoyar el terrorismo, incluyendo el lavado de dinero y el narcotráfico.

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