12 de abril 2004 - 00:00

Asume Arslanian y sube sueldos a la bonaerense

Asume mañana León Arslanian como ministro de Seguridad bonaerense con la garantía de que dispondrá de fondos adicionales: $ 150 millones aportados por la provincia y un monto todavía no definido de recursos nacionales, seguramente ATN, para, entre otras reformas, mejorar los sueldos de los policías con tareas de prevención. Estuvo durante el fin de semana largo abocado en un informe sobre el estado de la Policía y a terminar los detalles del plan que instrumentará a partir de estos días, entre los que figura su manía por eliminar la figura de jefe policial. Felipe Solá quiere apurar una reforma judicial para someter a jury a los jueces que se desempeñen incorrectamente (no, desde ya, juzgarlos por sus sentencias).

Asume Arslanian y sube sueldos a la bonaerense
Cuando, cerca del mediodía, León Arslanian jure mañana como ministro de Seguridad podrá computar datos positivos respecto de su gestión en 1998: ahora contará, al menos, con $ 500 millones adicionales en el presupuesto y más de 5.000 efectivos en la Bonaerense.

Sin embargo, también se encontrará con que creció 50% el número de homicidios y casi se duplicó la cantidad de víctimas fatales por robos. En 1998, en la provincia hubo de 3,4 asesinatos cada 24 horas; el registro final de 2003 arrojó una tasa de 5 homicidios por día.

La información fue colectada por el ministro durante el fin de semana largo en reuniones que mantuvo, en varios turnos, con Felipe Solá, la vicegobernador Graciela Giannettasio -a cargo interinamente de Seguridad-, funcionarios, jefes policiales y un grupo de asesores que lo acompañaron en su intento profesional de la Capital Federal y en la sede del ministerio que asumirá mañana.

La cuestión referida a los fondos de que dispondrá -90% se destina al pago de sueldos- su cartera fue un tema central. De hecho, apareció como una de las exigencias que, antes de aceptar la oferta de volver como ministro a La Plata, Arslanian le planteó a Solá
.

Por eso, el lunes 5 de abril, el gobernador le avisó al ministro de Justicia, Gustavo Béliz, que además de pedir recursos extra a la Nación, le había ordenado a su ministro de Economía, Gerardo Otero, que reoriente las partidas para dar más fondos a Seguridad.

De allí, luego de chequear con Otero la evolución de la recaudación, saldrán los $ 150 millones adicionales que manejará Arslanian y que ni Raúl Rivara - que terminó como ministro por un pedido expreso de Solá- le había podido arrancar a su amigo gobernador.

En esencia, cuando asumió en abril de 1998, Arslanian manejaba un presupuesto de 980 millones de pesos. En 2004, la cartera dispone de $ 1.217 millones, a los que habrá que agregar los $ 150 millones que aportará adicionalmente la provincia y el monto, no definido, que dará la Nación.

Los mensajes de apoyo que sonaron los últimos días dieron sustento a la opción de que
Néstor Kirchner derive ATN, que entrega el Ministerio del Interior, para atender demandas puntuales que Arslanian le había planteado en la reunión que mantuvieron el martes pasado.

Esos recursos se destinarían a disponer
un aumento de salarios a los policías que, no sería integral sino selectivo, focalizado en los uniformados con funciones operativa en las calles de la provincia. No irá a policías que desarrollen tareas administrativas.

• Tropa

Respecto de los efectivos, apenas tome el mando Arslanian se encontrará con una fuerza más numerosa que la que dejó el 7 de agosto cuando renunció, como consecuencia de la presión pública que desplegó Carlos Ruckauf, por entonces candidato a gobernador de Buenos Aires.

En forma inmediata,
dispondrá de 2.600 uniformados más que en aquellos días (había 44.000). Muchos de ellos, incluso, fueron educados con el « manual Arslanian»: salieron de las escuelas de oficiales y cadetes que aplican los planes de estudio que diseñó el ex jurista durante su gestión anterior. Actualmente, la Policía provincial cuenta con casi 47 mil efectivos a los que incorporará, en los próximos meses, 2.500 uniformados. Tendrá, en definitiva, casi 5.000 hombres más que en su gestión anterior. Recién el viernes pasado, luego de cinco años de distancia, Arslanian volvió al despacho de ministro en el edificio de Calle 2 entre 51 y 53. Allí se reunió con Giannettasio y luego citó a un grupo de comisarios de la Bonaerense.

Estaba entre ellos, el comisario general
Eduardo Colaci, número uno de la fuerza.

Arslanian
pidió detalles sobre el estado de la Policía. Ninguno lo interrogó sobre lo que les genera tirria: la eliminación del jefe y de la cúpula.

El jueves, el designado, había participado de otra cumbre clave con Solá, Giannettasio y el ministro de Justicia,
Eduardo Di Rocco. Se habló allí de los avances en la reforma judicial y el plan para incorporar alcaidías y cárceles y, de ese modo, reducir la cifra de presos en comisarías.

A datos del jueves, en las comisarías bonaerenses había
4.850 detenidos mientras las cárceles alojaban 23.700 presos. En poco tiempo, habrá 1.900 plazas adicionales, con las alcaidías de Ituzaingó y Malvinas Argentinas, y la cárceles de Pigüé y Urdampilleta. El viernes, Arslanian se recluyó luego en sus oficinas porteñas, donde lo visitó por la tarde Solá, con quien estuvo en permanente contacto desde el miércoles. Lo mismo, hizo con Giannettasio: de hecho, lo consultó antes de disponer la remoción de los jefes de la DDI de Morón por el asesinato de un vecino de Castelar cuyos familiares denuncian desatención profesional.

Terminó de perfilar también
Arslanian su equipo de gestión. Volverá Alberto Beraldi, su socio en la actividad privada y mano derecha en el equipo del jurista, seguramente el más experimentado en la cuestiones operativa de la Bonaerense.

Aparecerían además otros funcionarios que lo escoltaron hasta el 7 de agosto de 1999, día en que dejó la cartera: ex secretario de Investigaciones,
Norberto Marconi, y la ex secretaria de Formación y Capacitación Haydeé Barletta.

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