25 de abril 2003 - 00:00

Avatares del cierre de campaña

Carlos Reutemann estuvo presente en River gracias a una gigantesca bandera que decía simplemente «Lole» en tipografía gigante. Desde la platea VIP, alentaron a Menem-Romero los delegados del santafesino en Diputados María del Carmen Alarcón y Angel Baltuzzi. Los organizadores se dieron por satisfechos, máxime después de que detectaron un sigiloso Carlos Brown, ex ministro de la Producción de Eduardo Duhalde en Buenos Aires y candidato a intendente de San Martín por afuera del PJ.

• En ese sector se ubicaron otros representantes del menemismo en el Congreso como Manuel Baladrón (La Pampa), la salteña Lelia Chaya, el cordobés Oscar González, Mario Daniele (Tierra del Fuego), el sanjuanino Jorge Escobar y el infaltable Adrián Menem. Durante la espera, miraban constantemente hacia arriba, obsesionados con los vacíos en el estadio que se fueron tapando con bastante demora.


Los mandato cumplido -el porteño Javier Mouriño y la mendocina Ana Mosso- se animaron a bailar al ritmo cuartetero de Los Zarza, sobre todo cuando tocaron el hit «Qué vuelva Carlos». La Mosso, con cierta introversión, se movía frenéticamente, pero sin levantarse de la butaca. Todos acompañaron con palmas las intervenciones de los grupos soporte, Los 4 de Salta y el siempre festivo Horacio Guarany.

• Además de legisladores, hubo proliferación de ex funcionarios. Muchos de ellos optaron por el bajo perfil, por ejemplo, Pedro Pou, Angel Maza, Jorge Rodríguez, Matilde Menéndez y Rodolfo Barra. Adelina de Viola no tuvo reparos y copó una plaza en las primeras filas, igual que Diego Guelar, Vicente Massot, Julio César Aráoz y los hermanos Carlos y Lorenzo Spadone. Entre ellos, se mezclaron estrellas invitadas, por caso, el boxeador Rodrigo «La Hiena» Barrios, el cómico Tristán (algo saturado de las bromas por su parecido con Néstor Kirchner), el bailantero «Pocho» La Pantera y el pastor Jiménez quien comparte con aquél la vocación por predicar el Evangelio.


En la pelea por mostrar carteles y movilización de adherentes, Alberto Pierri le sacó una gran ventaja a Alberto Kohan. Los militantes del pierrismo llegaron temprano y coparon las vallas frente al escenario, además de las tribunas. Curiosamente, casi no se notó la presencia de la rama de Luis Patti, a excepción de seguidores del aspirante a vicegobernador, José Luis «Patón» Pérez. Otro que movió temprano y de manera organizada a su gente fue el intendente de Ezeiza, Alejandro Granados.

• En materia de trapos, sobresalieron las identificaciones de los gremios del MOP -dominio de Antonio Cassia y compañía-, y de los gastronómicos de Capital Federal, además de una insignia con el nombre de Augusto Alasino. Junto a la bandera de Reutemann, resultaba imposible no reparar en otra similar que rezaba «Carlos Maslatón diputado nacional», ubicada en lo alto del estadio Monumental por indicación de los peronistas porteños Roxana Laudani y Guillermo Gabella que alientan al fundador de la casi extinguida agrupación universitaria de centroderecha UPAU.


Organizadores del acto denunciaron que los micros que llevaban militantes a River debieron enfrentar por lo menos siete cortes de ruta provocados por piqueteros que, dijeron, obedecían a órdenes del gobierno. Fueron en las rutas 3 y 202, y Av. Gral. Paz. Algunos de los micros se detuvieron porque llevaban niños y mujeres. Otros trasladaban a sindicalistas de la UOM, que bajaron de los colectivos y dispersaron, con la sola presencia, a los piqueteros.

Dejá tu comentario

Te puede interesar