10 de octubre 2002 - 00:00

Avatares

• El partido entre Argentina y Francia por el Mundial de Voleibol de anoche puso en peligro el quórum para el juicio político.A las 20.30 cuando finalizó la sesión especial por el CER y el pago de deudas con bonos, Eduardo Camaño dio media hora de descanso hasta que comenzara la sesión ordinaria, con la intención de apurar el rechazo del proceso contra el máximo tribunal. Algunos legisladores se quedaron cerca de las bancas, pero a medida que se acercaba el inicio del match, el éxodo se hizo más que evidente. Humberto Roggero intentó contener la diáspora: «Muchachos, no se vayan», clamaba con desesperación y sin demasiado éxito. Sin diputados en el recinto, crecían las chances de que se postergara la sesión por la Corte hasta hoy a la mañana. Con esta idea en mente, hasta Elisa Carrió -una de las aspirantes a verdugo del noneto de magistrados- mostró una ignorada afición por los deportes y se retiró de las adyacencias del hemiciclo para seguir las alternativas por cuartos de final del Mundial de Voleibol.

• El bloque oficialista, de todos modos, trató de sacar provecho de la demora, gracias a una estrategia mediática. Roggero y compañía pensaban que la sesión nocturna obligaría a dar las acusaciones y cargos contra Julio Nazareno, Eduardo Moliné O'Connor, Guillermo López, Adolfo Vázquez, Antonio Boggiano, Augusto Belluscio, Gustavo Bossert, Enrique Petracchi y Carlos Fayt, durante la madrugada. «Mientras la gente duerme, que hable Carrió y castigue a los jueces», parecían divertirse los diputados más leales al gobierno y hasta los menemistas. «A la mañana, cuando se levanten, escucharán las defensas», seguían en tono jocoso.

El presidente de la Comisión de Juicio Político, Sergio Acevedo, aprovechó que los «movileros» coparon desde temprano el Salón de Pasos Perdidos para insistir con las acusaciones contra los 9 ministros de la Corte Suprema, delante de cámaras y micrófonos. Con bajo perfil, el diputado que se reporta políticamente a Néstor Kirchner imaginaba hasta último momento un eventual fracaso de la sesión o, al menos, la decapitación de algunos de los miembros de la Corte, en especial, Nazareno o Belluscio.

• El peronismo trató de asegurarse el quórum haciendo jurar a los nuevos diputados, el porteño Diego Santilli y el pampeano Nicolás Fernández, en la sesión especial previa al juicio a la Corte. Santilli, que viene de desempeñarse como director del Banco Ciudad, arrastró un grupo de amigos hasta la Cámara baja. Se acercaron a saludarlo desde Christian Ritondo (vice de Interior) hasta el senador de Fuerza Republicana, Pablo Walter, pasando por el belicista Jorge Srur, Emilio Monzó y hasta el periodista deportivo Fernando Niembro. No faltó, por supuesto, la esposa del flamante diputado, Nancy Pazos. Santilli, que estrenó banca en una jornada histórica, prometió abstenerse de votar en el juicio político porque no había tenido tiempo de estudiar los dictámenes de acusación y los 3 de absolución.

Dejá tu comentario

Te puede interesar