Martín Balza fue jefe de una unidad militar del arma de Artillería en Paso de los Libres en el mismo tiempo de los hechos cuya investigación le ha costado el puesto al jefe de Gendarmería. Para entonces el Ejército y Gendarmería tendrían un convenio de cooperación en la guerra contra la subversión, aunque no al nivel de subtenientes y alféreces.
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Desde Colombia, donde se desempeña como embajador, Balza describió ayer cómo era la orgánica del Ejército en esa localidad fronteriza correntina. «Había tres unidades del Ejército sin ninguna vinculación entre ellas, salvo con dependencias diferentes», afirmó. En rigor dependían todas del II Cuerpo de Ejército con sede en Rosario. «Una estaba ubicada en el centro de la ciudad, que era el Destacamento de Inteligencia 123, que dependía de Rosario y técnicamente de la Jefatura II de Inteligencia del Ejército y del Batallón 601. En otro lugar de la ciudad, distanciado, estaba el Regimiento de Infantería 5, cuyos jefes eran coroneles -Mabragaña en ese tiempo-, y tenían a cargo el área del departamento de Paso de los Libres, que era la 243. Y a la salida del pueblo, antes de llegar al puente, sobre la ruta, estaba el Grupo de Artillería 3, que era la unidad a mi cargo, que no tenía vinculación con el área sino que cumplió con actividades de acción cívica en los departamentos de La Cruz y General Alvear, al norte de Yapeyú».
En un reportaje telefónico por radio «América», Balza afirmó que en Paso de los Libres, en esa época, además de las tres unidades del Ejército, «estaba Gendarmería Nacional, Prefectura, Policía Federal, Policía provincial, había órganos de la SIDE y también un elemento de la Fuerza Aérea». Dispuesto a dejar en claro su ignorancia de los hechos, Balza señaló que la unidad a su cargo «no secuestró a nadie».
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