30 de mayo 2005 - 00:00

Bergoglio rezó con familiares de Cromañón

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, encabezó la tradicional procesión anual de Corpus Christi, en la que hizo severas críticas por la tragedia de Cromañón.
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, encabezó la tradicional procesión anual de Corpus Christi, en la que hizo severas críticas por la tragedia de Cromañón.
Con la severidad que caracteriza a sus mensajes, el arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, exhortó a la dirigencia a no negociar «con carne joven», aludiendo a la tragedia del boliche República de Cromañón, al tiempo que aconsejó a la juventud que «no se deje robar la esperanza». El purpurado consideró que el trágico incendio ocurrido el 30 de diciembre del año pasado, que dejó como saldo 193 muertos, es «una herida abierta de esta Ciudad». «Con los chicos y con los jóvenes no se experimenta», enfatizó Bergoglio en obvia alusión al caso Cromañón y a la despenalización del aborto.

El cardenal formuló estas opiniones al recibir a la marcha juvenil del Corpus Christi, en la intersección de Avenida de Mayo y Piedras, minutos antes de presidir la tradicional misa en Plaza de Mayo el sábado. Allí Bergoglio exhortó a los jóvenes a «no perder la ilusión y la fe» y reiteró su consejo de que «no se dejen robar la esperanza». «Se la quieren robar, no se la dejen robar», remarcó varias veces Bergoglio, que recibió a los jóvenes en Avenida de Mayo y Piedras, donde les dirigió unas palabras y luego dio comienzo en la Plaza de Mayo la ceremonia central.

• Exhortación

El cardenal Bergoglio encabezó la multitudinaria procesión de Corpus y exhortó a la unidad y al diálogo que « ayuda a superar los desencuentros y a crecer en santidad comunitaria y misionera». El arzobispo de Buenos Aires convocó a la feligresía porteña a la Asamblea Diocesana, porque «caminar en asamblea es salir al encuentro de la gente, cuidar las fragilidades, confiando en la promesa de Jesús que dará eficacia a la palabra y a los gestos con los que damos testimonio de su amor».

Durante la tradicional celebración, que se realizó alrededor de la Plaza de Mayo, el purpurado insistió en que « ponerse en asamblea es dejar que sea Dios quien escriba la historia, que sea Dios quien protagonice la lucha, que sea Dios quien haga nuevas todas las cosas». «El escribe la historia y sabe escribir derecho, aún con renglones torcidos», remarcó.

La marcha del Corpus Christi hizo una escala en el «santuario» que recuerda a las víctimas de la tragedia de Cromañón
, en Once, donde el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Jorge Lozano, rezó una oración por su memoria y se encendieron 193 velas en recuerdo de cada uno de los muertos. Además, los familiares de las víctimas llevaron los cirios en procesión hasta la Plaza de Mayo y los depositaron en el altar, mientras desplegaban una bandera argentina y otra blanca con los nombres de los muertos en el incendio del 30 de diciembre pasado.

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