16 de diciembre 2005 - 00:00

Blumberg llevó sus leyes a Macri

El encuentro venía conversándose desde hace cuatro meses, pero Juan Carlos Blumberg prefirió esperar a que pasaran las elecciones de octubre. Finalmente, dio el sí y con la excusa de un desayuno compartió mesa con Mauricio Macri. Fue ayer en la casa de Horacio Rodríguez Larreta, durante un café muy discreto del que participaron Gerardo Indaramo y el abogado de Blumberg, Roberto Durrieu, hijo.

Macri hizo un paréntesis en su nueva actividad como diputado (el Congreso trataba la ley de Presupuesto) y durante una hora y media se encerró con el padre de Axel, el joven secuestrado y asesinado, en la casa de su segundo del PRO.

Precisamente, Rodríguez Larreta y Durrieu (h) fueron quienes trabajaron en producir ese acercamiento que estuvo en agenda durante varios meses.

• Momento sensible

En el cónclave hubo de todo: felicitaciones de Blumberg por el campeonato Apertura obtenido la noche anterior, un pedido concreto para destrabar leyes fundamentales que el gobierno se comprometió a tratar para reducir el nivel de inseguridad pero que nunca cumplió. También una crítica fuerte a la politización del Consejo de la Magistratura, cuerpo encargado de remover y designar jueces.

Pero el momento más sensible ocurrió cuando Blumberg y Macri compartieron la terrible sensación que se experimenta ante un secuestro y la orfandad de justicia.

Blumberg -con una carpeta que lleva a cuestas con la foto de su hijo- hizo un resumen del trabajo de la Fundación Axel y de todos sus intentos para destrabar leyes cajoneadas en el Congreso.

El padre de Axel cuestionó la eficacia de la Justicia y mostró información sobre secuestros que se producen casi a diario y que se mantienen en silencio. Tan ocultos como los casos de directivos de empresas que son víctimas del accionar de los secuestradores. Además, mostró las incorrectas estadísticas que se lanzan para silenciar el tema.

Macri revivió su traumático secuestro, ocurrido en agosto de 1991 a manos de una denominada «banda de los comisarios», y el de su hermana Florencia en abril de 2003.

«Todavía no hay nadie detenido»,
le dijo el diputado.

Fue entonces cuando el jefe del PRO se comprometió a hacer suyos y a impulsar varios proyectos de ley que hasta ahora no han visto la luz en el Congreso, pese a que algunos ya están redactados.
Uno de ellos tiene que ver (y de manera prioritaria) con impedir la prescripción de causas por corrupción, una ley que el Congreso sancionó a medianoche y en vacaciones.

Otro de los proyectos apunta a la redacción de una nueva ley sobre lavado de dinero que se ajuste a los estándares internacionales y que contemple la consulta a especialistas. Y también otra ley sobre financiamiento del terrorismo, cajoneada por los legisladores, pese a que existe un compromiso del Estado argentino con Naciones Unidas de adaptar las normas legales al resto del mundo.

Inclusive se conversó sobre la posibilidad de avanzar en una ley que reduzca a 16 años la imputabilidad de los menores (por caso, en Chile es a los 14) y de descongelar la ley sobre información pública.

Sobre estos temas hubo amplia coincidencia, aunque tanto Blumberg como Macri acordaron seguir conversando: la próxima reunión quedó pautada para los primeros meses de 2006.

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