3 de marzo 2003 - 00:00

Bs. As.: PJ y UCR fuerzan lista única

Eduardo Duhalde medió para evitar que el PJ estalle y benefició a Felipe Solá; la UCR pactó lista única pero apareció un «outsider» que la forzaría a una interna; el ex funcionario Hernán Lombardi espantó a los aliados de Recrear; y Mario Cafiero, furioso por el cerco que le tendió Elisa Carrió para armarle todas las listas, desistió de ser candidato a gobernador.

Esos datos regaló el cierre de listas que operó el viernes pasado a la medianoche en los comandos partidarios, como previa de las internas previstas para el 30 de marzo. Hasta el lunes 10 tienen tiempo de exhibirse e impugnarse para presentarse ante la Justicia Electoral provincial. Ese día, a pesar de que hay trece candidatos a gobernador -cinco de ellos peronistas-, en Buenos Aires no habrá elecciones para cargos hasta intendentes.

Duhalde usó su condición de jefe del PJ bonaerense para repartir, como bendiciones, lugares en las boletas partidarias y evitar que el peronismo estalle en una batalla anticipada. Esta vez, su intervención medió para favorecer a Felipe Solá.

Sólo el dedo del Presidente permitió que el esquema que había diseñado Solá -para ubicar a algunos de sus capitanes en sitios expectantes en las listas seccionales-pudiera concretarse. En paralelo, los hombres de Duhalde tuvieron que conformarse con las migajas o ni siquiera con eso.

Al fin, el gobernador se quedó con el tope en la primera sección, donde irá Mariano West, mientras el ultraduhaldista Carlos Caterbeti, del COMFER, se derrumbó del segundo al quinto lugar, con lo que quedó en peligro su ingreso al Congreso provincial.

Lo mismo ocurrió en la quinta sección. Allí, una alianza de laderos presidenciales -Gerónimo «Mumo» Venegas, de trabajadores rurales, Daniel Rodríguez y, en menor medida, Daniel «Chiche» Basile-chocaban con los neofelipistas Juan Garivoto y Alfredo Meckievi. Sobrevivió la lista redactada por éstos.

En la tercera,
Solá ubicó a Federico Scarabino en el segundo escalón -el primero es Antonio Arcuri-; en la cuarta, otro felipista, Florencio Randazzo, quedó como escolta de Julián Domínguez, y en la segunda el vice de Gobierno, Eduardo Di Rocco, como dos del duhaldista Victorio Migliaro.

También
Solá festejó que en la séptima, con Isidoro Laso, y en la octava, con Juan Amondarain, aliados suyos abren las boletas. En cambio, en la sexta estalló un tironeo entre felipistas: Hugo Corvatta y Haroldo Lebed irán a interna contra un designado por Rafael Maganini, hoy ministro de Solá.

El dato adicional es que, a última hora, se inscribió una fórmula para competir contra
SoláGraciela Giannettasio. Son los platenses Humberto Jaliff y Orlando Méndez, que anotaron el binomio pero que, difícilmente, logren sortear el aval de la junta electoral partidaria.

• Un caso parecido deberá resolver el radicalismo. El viernes, con fórceps, se alcanzó un acuerdo entre
Federico Scarabino y Ricardo Alfonsín (éste, aliado de Leopoldo Moreau). Alfonsín (h) bajó su candidatura a gobernador para allanar la proclamación de Margarita Stolbizer, con el alfonsinista Miguel Bazze de dos.

Pero apareció
Juan Antonio Portesi -ex secretario de Seguridad de Alejandro Armendáriz-, se inscribió para dar batalla y puso en un aprieto a la junta electoral de la UCR. En las próximas horas, se definirá si Portesi sigue en carrera o no. ¿Qué cobró Alfonsín? Será presidente del comité provincia.

• Menos suerte tuvo
Mario Cafiero. El viernes a la mañana se despertó como candidato a gobernador del ARI de Elisa Carrió pero antes del mediodía le avisó a la diputada chaqueña que no jugaría en este turno. Cafiero se quejó de que el entorno Carrió le tendió un cerco para «dejarlo sin poder».

Por eso, el ARI tuvo que anotar a
Graciela Ocaña que, como principal gestora del esmerilado a Cafiero, se tuvo que vestir de candidata. Lo pagará caro: está muy lejana su posibilidad de triunfo y en diciembre se vence su mandato como diputada nacional. Carlos Raimundi juega de vice.

• Otra crisis, propia de la política tradicional que él repudia, mortificó a Ricardo López Murphy. Convenció a Hernán Lombardi para que compita por la gobernación pero cuando empezó a armar las listas de legisladores, el Partido Federal y la democracia progresista, aliados de Recrear, levantaron la carpa y se fueron a redactar boletas propias.

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