El gobierno decidió vetar ayer un artículo de la ley de financiamiento de los partidos, que le pasa al Congreso (a través de la Auditoría General de la Nación) el control de los gastos de campaña. Esa supervisión la hizo siempre la Cámara Electoral Nacional, pero la nueva ley, por inspiración del radical Jesús Rodríguez, se lo intenta birlar. Se daba otro absurdo criollo: los propios legisladores eran los que iban a controlar el gasto de sus campañas.
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