Washington (Bloomberg) - Los científicos han descubierto la forma en que las toxinas del ántrax penetran en las células del organismo humano y las destruyen, lo cual podría acelerar la elaboración de medicamentos contra las etapas posteriores de la forma más letal de la enfermedad.
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El ántrax aspirado mató a tres personas este mes en la Florida y Washington, dos de ellas empleados postales. A otras dos personas les han diagnosticado esa forma de la enfermedad y hasta 13 más podrían tenerla. En el ántrax aspirado, las esporas germinan en los pulmones, y producen una toxina mortífera.
Los antibióticos pueden matar la enfermedad si se los administra en una etapa temprana de la infección, pero es poco lo que los médicos pueden hacer una vez que las toxinas se propagan.
En una edición especial on line de la revista «Nature», los científicos proveen información nueva sobre la proteína que las toxinas del ántrax usan para invadir una célula. Los investigadores crearon un receptor que desvió las toxinas, con lo cual protegieron las células de roedor que habían colocado en un experimento de tubo de ensayo.
«El receptor soluble sirvió de señuelo o esponja para absorber la toxina antes de que ésta pudiera pegarse al (receptor verdadero) en las células», dijo John Young, director del equipo de investigadores que realizó los experimentos en la Universidad de Wisconsin. Ahora los científicos podrán examinar grandes cantidades de moléculas para ver si éstas también impedirán que las toxinas del ántrax penetren en las células, dijo Young. Una vez que los síntomas del ántrax aspirado se manifiestan, al cabo de unos seis días, la enfermedad suele progresar demasiado rápido como para que el tratamiento sea efectivo. Los síntomas de la forma cutánea de la enfermedad son más graduales y ese tipo de infección es más fácil de curar.
Otro estudio científico halló que una de las tres partes de la toxina del ántrax, llamada el «factor letal», se pega a una proteína importante dentro de la célula humana y destruye uno de los extremos de ésta, con lo que la incapacita. El factor letal utiliza una larga ranura en la molécula de la toxina para atrapar la proteína, hallaron los investigadores.
El conocimiento de las características de la toxina y del funcionamiento de ésta debe ayudar a los científicos que están tratando de crear nuevos medicamentos y antitoxinas para combatir el envenenamiento por ántrax, dijo Robert Liddington, director de los investigadores del Instituto Burnham, en La Jolla, California.
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