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Según la auditoría del Gobierno porteño, al controlar el ejercicio
2005 de la obra social de los municipales se confirmaron
graves fallas contables y financieras en el manejo de la
entidad. El trabajo, presentado en abril de 2007, terminó
cajoneado.
Entre los datos que se le ocultaron a la auditoría, figuran 6 carpetas de pagos, 73 carpetas de antecedentes de contrataciones, 9 legajos de proveedores y 7 contratos profesionales por guardias médicas.
Se encontraron «sucesivas prórrogas contractuales sin aplicación de mecanismos de competencia entre oferentes, que afectan negativamente la transparencia de la gestión de contrataciones». Las prórrogas a varios contratados se habrían realizado sin los procesos legales y con extensiones de hasta un año.
La obra social operó con «facturas fiscalmente inválidas». Concretamente, los documentos figuraban con la condición de «IVA, Responsable No Inscripto» con fecha posterior a la prohibición de la AFIP de realizar este tipo de contratos (30/06/04). Como mínimo, esto implicaría la violación de las leyes contables vigentes y una «falta de control oportuno sobre la legitimidad de las facturas presentadas».
Hay también facturas presentadas «con posterioridad a la emisión de la orden de pago». Esto, según la auditoría, da «falta de respaldo documental sobre las erogaciones efectuadas y la reiteración de los servicios prestados». Pero además de la AFIP, se asegura que este tipo de mecanismos podría haber sido utilizado por prestadores para no tener que liquidar el IVA de manera inmediata, para poder liquidar el impuesto cuando se haya percibido el dinero. En el caso de ObSBA, se encontraron facturas de hasta un año posterior a la fecha de prestación de un servicio.
Para completar el panorama anterior, hay además un largo listado de facturas que ni siquiera tienen fecha de emisión. Se trata en la mayoría de los casos de servicios prestados por médicos de cabecera en sus consultorios particulares por montos que van de los 500 a los 1.350 pesos.
Hay faltas en la individualización de los profesionales a los que se les pagan saldos adeudados, lo que podría haber derivado en la reiteración de las liquidaciones por el mismo servicio. Como mínimo, de las conclusiones a las que llegó la auditoría sobre los manejos contables de ObSBA durante 2005, y que fueron publicados en 2007, se determina que hubo una voluntad explícita de la conducción en no mostrar documentación específica y en trabar lo máximo posible la investigación. Pero de los datos que sí pudieron ser fiscalizados, hay evidentes fallas de control que deberían haber merecido un serioproceso de parte de la Justicia Penal Tributaria.
En total, ObSBA tiene unos 350.000 adherentes, de los cuales 120.000 sobre agentes municipales, 70.000 son jubilados y el resto, familiares. Manejaría unos $ 340 millones anuales, y según la propia conducción, desde el año pasado tendría las cuentas equilibradas, aunque el macrismo hable de un déficit de no menos de $ 20 millones. Obviamente, la obra social pertenece al Sindicato Unico de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (Sutecba), del legendario y eterno Amadeo Genta.




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