28 de septiembre 2005 - 00:00

Campaña "trucha" con recursos inagotables

Afichesquerecuerdanel crimendel gremialistaJoséAntonioRucci enmanos demontonerosy unacartaapócrifa deCristinaFernándezformanparte delprofusoarsenal dela campañanoconvencional.
Afiches que recuerdan el crimen del gremialista José Antonio Rucci en manos de montoneros y una carta apócrifa de Cristina Fernández forman parte del profuso arsenal de la campaña no convencional.
Infaltable, la picardía criolla apareció para condimentar la campaña. El abanico de recursos de los creativos «ocultos» es inagotable: cartas apócrifas, afiches insidiosos y cadenas de mails aportan, en una pulseada ácida, trazos pintorescos a la disputa electoral.

La intención, en todos los casos, es confundir o decir aquello que nadie se anima a decir públicamente. Algunos recurren a mecanismos sofisticados, como una nota que se distribuyó en La Plata, con la firma de Cristina Fernández de Kirchner y el logo del Frente para la Victoria (FpV).

En esa carta, naturalmente «trucha», la primera dama hilvana una serie de comentarios espinosos. Dice, por ejemplo, que luego de representar por «muchos años» a Santa Cruz, ahora decidió presentarse como candidata en la provincia de Buenos Aires. Y que «esta decisión obedece a la necesidad de concentrar poder para el presidente Néstor Kirchner» que, además de enfrentar «poderosos intereses», lo necesita para saldar la deuda pendiente con los DD.HH., «castigando a los militares genocidas que aún se agazapan».

Destaca, luego, que el Frente para la Victoria quiere «oxigenar» la política con candidatos como «Jorge Taiana, un activo militante del peronismo combativo Montoneros» y dirigentes sociales piqueteros como Luis D'Elía».

El broche es con un pedido de respaldar al gobierno para «avanzar en el camino de la revolución que aquí encabeza Néstor Kirchner y en Venezuela Hugo Chávez». Firma al pie de la candidata, eslogan «por un país en serio» y logotipo de FpV completan el montaje.

Más directo es el mensaje que, en letra explosiva color rojo, disparan unos afiches desde las paredes de la Capital Federal. «Vaca Narvaja, Kunkel,Verbitsky y Bonasso, amigos de Kirchner y asesinos de Rucci.» Nadie, obviamente, se hace cargo de la imputación.

Se trata, en rigor, de la crítica a Kirchner por su reivindicación de Montoneros, grupo al que en los '70 -con más o menos protagonismopertenecieron los mencionados.
Miguel Bonasso es diputado, Horacio Verbitsky «asesor» presidencial y Carlos Kunkel candidato al Congreso.

Quien, al menos formalmente, no aparece ligado al gobierno es
Fernando Vaca Narvaja, que se inscribió como postulante a legislador porteño por el Partido Auténtico Federal. El PA fue, en su origen, el partido armado por Montoneros cuando el PJ estaba proscripto.

Con admisión de autoría, se hacen piruetas con la K. Mientras en Quilmes
Sergio Villordo llama a votar por «Kristina» para que el municipio siga «Kreciendo», el PJ retruca diciendo que « seguridad, salud y educación» --entre otras cuestiones-«no se escriben con K».

En tanto, el legislador Jorge Enríquez, anotado como candidato en la Capital Federal, llevó al extremo la categorización en torno a la letra presidencial: «0% K» se vende desde los paredones.

La Web, a su vez, permite la circulación de «contenidos» de los que nadie quiere hacerse responsable. Hasta ahora, el
top ten lo encabeza la candidata oficial, Cristina Fernández de Kirchner, que es la protagonistade al menos tres mails injuriosos que circulan vía spam.

Sin encanto alguno, la contracara de esa picaresca es el también infaltable cruce de denuncias sobre agresiones, corridas y aprietes entre grupos enfrentados donde, como factor común, asoma la disputa
por el control de «paredones» para realizar pintadas o pegatinas.

En San Miguel, los kirchneristas de
Franco La Porta acusaron a seguidores de Aldo Rico -aliado de Eduardo Duhalde de golpes y amenazas con armas de fuego. En el oeste, a su vez, laderos de Alberto Descalzo y Martín Sabatella se imputan mutuamente de matoneadas.

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