Los candidatos a presidente, vice y legisladores nacionales serán seleccionados desde ahora mediante el sistema de internas abiertas, simultáneas y obligatorias, según el proyecto que convirtió en ley anoche Diputados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El peronismo logró a último momento la promesa de la UCR de ayudar a conseguir los 129 votos necesarios y así sancionar la iniciativa que forma parte del paquete de reforma política. En ese sentido, también se puso límite de duración a las campañas, que no podrán exceder los 90 días (presidenciales) o los 60 días (legislativas).
Para destrabar la sesión, el radicalismo pidió que se tratara un proyecto que pide al Ejecutivo que, al reglamentar el sistema, se excluya de organizar internas abiertas a los partidos o alianzas con lista única. Después de un acalorado debate con sus correligionarios, Horacio Pernasetti y Luis Molinari Romero terminaron negociando en la oficina de Eduardo Camaño con el dueño de casa y sus compañeros Humberto Roggero, José María Díaz Bancalari y Ricardo Quintela la redacción de este texto complementario. Los peronistas advirtieron que no había margen para corregir la ley, pero aceptaron la variante de Pernasetti y compañía.
El hecho de que se excluya a las agrupaciones con lista única debería haber confortado al ARI de Elisa Carrió, principal crítico de la obligatoriedad de las internas abiertas, precisamente porque los lilistas no imaginaban una boleta que compita contra su jefa espiritual. Sin embargo, una iniciativa de carácter casi testimonial, que no obliga al gobierno a cumplirla a la hora de la reglamentación, no generó mayores adhesiones fuera de las fuerzas mayoritarias.
El método de consagración de candidatos aprobado ayer permitirá que los ciudadanos, mediante sufragio secreto y con constancia sellada en documento de identidad, puedan votar sólo en una de las internas partidarias, sea para presidente y vice, y diputados y senadores nacionales (la inclusión de los cargos legislativos fue un logro que se atribuyen el radical José María García Arecha y el propio Molinari Romero). Sólo habrá campaña 30 días antes de los comicios intestinos.
Precisamente, los plazos de campaña en general también fueron regulados. Juan Manuel Urtubey (PJSalta), titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, comenzó la sesión defendiendo el dictamen de mayoría que limitaba a 90 y 60 días, según sean comicios presidenciales o legislativos, las tareas proselitistas. Un aspecto polémico que podría merecer un veto del Ejecutivo es el que restringe la propaganda de los candidatos en medios de comunicación a los 32 días previos a la elección. Las encuestas no podrán aplicarse desde 48 horas antes y hasta 3 horas después de los comicios. Se penalizará con multas de $ 10 mil a $ 100 mil a quienes violen estas cláusulas; en tanto que los partidos que publicaran publicidad fuera de término serían pasibles de dejar de percibir financiamiento público de 1 a 4 años.
Dejá tu comentario