Rosenkrantz dual: en contra de "preventivas" pero sin tratar ningún caso de prisión arbitraria

Política

Presidente de la Corte, en extraña defensa por su relación con "Pepín" y Quintana, aclaró que sólo obstrucción a la Justicia justificaba la cárcel. Sin embargo, entre 2016-2019 no trató ningún recurso de apelación sobre detenidos por el macrismo.

“En un Estado liberal y democrático, la libertad es la regla y la restricción es la excepción. Pena y venganza son, ante todo, antinómicas. La idea de la puerta giratoria tiene que ver con la gestión de la prisión preventiva. Esta se usa cuando los acusados pueden entorpecer el proceso. Hay una tendencia de los países a recurrir al punitivismo para resolver la seguridad. La seguridad no se puede hacer al margen de la Constitución y la presunción de inocencia. Las prisiones preventivas no deben ser arbitrarias”, señaló Carlos Rosenkrantz en una presentación televisiva en el canal TN donde buscó hacer un balance de su mandato al frente de la Corte Suprema. “La pena se le puede aplicar únicamente a quien es declarado culpable y no puede tener un efecto indicativo”, agregó. Dejó así abierta la puerta para analizar cuántos de los recursos que no eran por delitos comunes o complejos, pero que se basaron en los supuestos lazos residuales de poder (que involucraban solo a exfuncionarios conocida como doctrina Irurzun) revisó la Corte. Según pudo contabilizar Ámbito, existieron 46. Ninguno de ellos fue tratado.

Ayer, la responsable de asuntos jurídicos del Senado Graciana Peñafort respondió: “Dice que está en contra de las prisiones preventivas arbitrarias, pero todas las causas de la doctrina Irurzun están para conocimiento de la Corte, todos los casos ya llegaron a la Corte”. “¿Usted como presidente, que decide qué temas van a acuerdo, por qué no objetó las prisiones por la doctrina Irurzun?”, cuestionó Peñafort al tiempo que remarcó: “La Corte Suprema no se ha expresado sobre ninguno de los casos de la doctrina Irurzun”.

“Las prisiones preventivas se justifican pero no pueden ser arbitrarias. Si no hay indicios para pensar que puede haber entorpecimiento de la función jurisdiccional, en principio, la prisión preventiva no debería decretarse”, aseguró Rosenkrantz que no hizo referencia al apogeo de la doctrina Irurzun durante el gobierno anterior.

“Con (Fabián “Pepín”) Rodríguez Simón me une una amistad de muchísimos años, lo mismo que con (Mario) Quintana, que son dos amigos de muchos años, pero nunca hablé de estas cosas”, afirmó, preguntado por las 59 llamadas sobre las que indagó la jueza María Servini en su citación a declaración testimonial en el marco de la causa por persecución al grupo Indalo. Sin ampliar explicaciones, Rosenkrantz se limitó a reiterar que había hablado con ambos pero por otras cuestiones que no tenían que ver con los accionistas del holding ni tampoco con una decisión judicial de la Corte respecto a su suerte, que mereció varias intervenciones adversas desde el máximo Tribunal. Servini recortó el cuestionario final de preguntas para resguardar la garantía de no incriminación que rige para un testigo. Eventualmente, la jueza podría volver a ampliar el cuestionario respecto a preguntas que fueron respondidas de manera escueta.

Sus declaraciones televisivas respecto a la mora en la justicia por la amplia gama de apelaciones que presentan los abogados fue cuestionada por varios letrados que señalaron que echarles la culpa no era el verdadero problema del funcionamiento del sistema de administración de justicia.

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