26 de septiembre 2005 - 00:00

Carrió a Flores, el barrio clave

Los últimos días de campaña hacia el cuarto oscuro del 23 de octubre mantendrán a Elisa Carrió intentando acaparar el voto de la clase media, en los barrios que hoy son más adversos a Rafael Bielsa y a Mauricio Macri. La candidata busca la porción opositora a la que viene conquistando con su nueva estrategia de no denuncia y un desplazamiento hacia el centro de la mano de Enrique Olivera y la porción de radicales que sustenta al ex jefe de Gobierno en su inserción en el ARI.

Carrió
, quien ha dejado reflejado en los propios actos de campaña su postulación presidencial para 2007, retomará la campaña local, que le augura por el momento una buena posición en el escrutinio. La candidata se concentrará así, en el último tramo de la temporada electoral, en el distrito donde es candidata, la Capital Federal.

Si bien la chaqueña reforzará a los candidatos que el ARI tiene en el interior del país y seguirá haciendo visitas, por ejemplo a Santa Fe, la provincia de Buenos Aires y la ciudad de Buenos Aires pasarán a ser la prioridad. La motivación de los aristas es, tras la elección, terminar de conformar un bloque de legisladores opositores al gobierno en la Cámara de Diputados, que les dé aire para sus sueños 2007 con la consigna de «control» que intenta imponer en su arenga. Esta semana, el equipo del ARI Capital, que conduce el legislador porteño Fernando Melillo, está dedicado a la preparación de un acto que considera tendrá importantes características. Al estilo del que ofreció en Villa Lugano, ahora Carrió se hará presente en otro barrio de la Ciudad, donde predomina un surtido de clase media y media desvanecida, como es Flores. El viernes tendrá lugar ese acto con la presencia de Carrió y los aristas consideran que será uno de los más importantes de su campaña por la presencia de vecinos que piensan atraer.

La campaña del ARI, según sus organizadores, comienza ahora a atravesar un tramo en desventaja, al menos lo reflejan en lo que llaman «despliegue mediático». Consideran que salvo los espacios que se asignan oficialmente a los partidos políticos en la pantalla de televisión y que ya muestran a la candidata, el ARI no dispone de fondos para contratar propios, al menos al nivel que podrán hacerlo el oficialista Bielsa o el empresario Macri. Temen que esa competencia desfavorezca la campaña que hasta ahora sienten con viento a favor. Por eso Carrió apuesta a compensar esa falta de imágenes con las invitaciones que le hagan distintos programas de televisión y sacando a caminar a sus candidatos más intensamente por los barrios de la Ciudad de Buenos Aires, donde insistirá con mesas en las que se reparte gráfica electoral. El ARI mantendrá su estrategia de una campaña que abandonó las denuncias que llaman «propositiva» y se referirá especialmente al electorado que ha votado a radicales o a la Alianza, con el convencimiento de que el distrito porteño no esconde un voto cautivo de partidos tradicionales y que puede arrebatar hasta el sufragio de ex votantes del peronismo. A diferencia de Bielsa y Macri -los principales rivales- la candidata no conquista, claro, el voto kirchnerista, por eso apela a rango de ex aliancistas que la siguen. Mesas y caminatas con panfletos partidarios será casi todo lo que desplegará Carrió en la Capital Federal, hasta el acto del viernes, mientras prepara un cierre de campaña que será igual que el lanzamiento, en el Coliseo. «Un triunfo del ARI en Capital y una buena elección en la provincia de Buenos Aires puede lograr que se instale un bloque de control parlamentario y así una alternativa no pejotista para 2007», explican los organizadores de la campaña de la candidata.

Dejá tu comentario

Te puede interesar