26 de agosto 2002 - 00:00

Carrió no prueba nada contra Kohan y Cavallo

Elisa Carrió realizó unas curiosas declaraciones para el semanario «Folha de Sao Paulo»: atribuyó su caída en las encuestas a que «el Estado me eligió como enemigo, igual que hizo con Lula en Brasil». Lo primero que revela la diputada con esta afirmación es que conoce poco de la peripecia electoral brasileña: Lula Da Silva fue el único candidato recibido a solas por Fernando Henrique Cardoso en la ronda que realizó el presidente la semana pasada; además, Cardoso dijo que si hubiera una segunda vuelta protagonizada por Lula y Ciro Gomes, votaría por el primero. Algo que tal vez también diría Eduardo Duhalde, si en el segundo turno compitieran Carlos Menem y Carrió.

Pero lo más llamativo de la declaración de la candidata presidencial del ARI no es su audacia para hacer comparaciones a ciegas sino la curiosa interpretación que hace de su caída. No consigna Carrió que la semana pasada su credibilidad quedó notoriamente dañada por dos desmentidas a sus acusaciones. Una provino de la Justicia suiza, que emitió una declaración negando la existencia en ese país de una cuenta de Alberto Kohan, tal como ella había denunciado. La otra, anterior, de la Sala II de la Cámara Federal ordenó reabrir una causa contra Carrió por uso de documento falsificado y falso testimonio agravado, por haber aportado documentos falsos para denunciar la existencia de cuentas de Domingo Cavallo en el exterior.

El Departamento de Justicia y Policía helvético contestó a la inquisición del juez Jorge Ballestero que la nomenclatura de la presunta cuenta de Kohan denunciada por la diputada del ARI no corresponde a la numeración que utiliza la Swiss Bank Corporation. Además, informó que no existe ninguna cuenta a nombre de Kohan.

El ex secretario general de la Presidencia adelantó ayer a este diario: «No le voy a iniciar acciones legales a la diputada. ¿Qué gano con eso? ¿Le voy a sacar algo? ¿Un pedido de disculpas? Nada». Kohan se mostró mortificado porque «nadie le va a dar a esta desmentida de Suiza la misma exposición que tuvo la difamación y la mentira. Este es el problema y es un problema que a la larga tendremos que resolver entre todos». El dirigente menemista señaló también que «ninguna acción judicial que emprenda me resarcirá de los insultos que eventualmente reciba de aquellos que me griten 'devolvé la plata que tenés en Suiza'».

• Falsificación

El caso de Kohan se agregó al de Cavallo. El ex ministro de Economía denunció a la diputada por uso de documento falsificado y falso testimonio agravado. Se refería a los testimonios que Carrió presentó en agosto de 2001 para probar la existencia de cuentas de Cavallo en Suiza, Estados Unidos y Bahamas. Los jueces de la Cámara Federal le dieron la razón, en principio, a partir de un fax remitido por United Nations Office for Drug Control and Crime Prevention, donde se informa que «los documentos cuestionados no provienen, como afirmó Carrió, de International Money Laundering Information (Imolin) y que el logo del Financial Crimes Enforcement Network (Fincen) que aparece en el margen superior derecho habría sido copiado de una página de Inter-net».

Carrió no se disculpó por lo que ahora parecen falsas denuncias ni en el caso de Kohan ni en el de Cavallo. Apenas manifestó creerse víctima de «una opera-ción». Sin embargo su mano derecha, la diputada Graciela Ocaña, insistió con tenacidad en que «las cuentas existen aunque la documentación no sea verdadera».

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