11 de diciembre 2003 - 00:00

Carrió y socialistas gestan otra transversalidad anti-Kirchner

Socialistas, aristas de Elisa Carrió y hasta el PC ya comenzaron a gestar en secreto un frente transversal «auténtico», muy crítico del kirchnerismo. Anoche, el intendente saliente de Rosario, Hermes Binner, aprovechó los festejos por la entrega del mando a su camarada, Miguel Lifschitz, para confirmar que resistirá la tentación de sumarse al gobierno de Néstor Kirchner y, en cambio, tratará de afianzar la relación con Lilita.

El objetivo no confesado en público consiste en conformar una suerte de Frepaso redivivo, sin Carlos Chacho Alvarez. Es decir, un frentismo alejado del personalismo y con la promesa -siempre incumplida en el marxismo vernáculo-de generalizar el debate y tomar decisiones en conjunto.

Binner
y Carrió podrían convertirse en líderes del frente transversal del centroizquierda, en oposición al armado oficial que pergeñan, cada cual por su lado, el subsecretario general de la Presidencia, Carlos Kunkel, o el propio Alberto Fernández, por mencionar los casos más difundidos. La diferencia fundamental, sintetizó uno de los hombres fuertes del PS, entre el intento de Binner y compañía y el de los kirchneristas es que estos últimos terminarán arrastrando a los transversales hacia el peronismo, mientras los primeros reivindican una posición aggiornada de la izquierda criolla, distante del PJ. «¿Por qué no lo hacemos nosotros que somos los verdaderos referentes del centroizquierda, en lugar de que nos birlen las ideas y los cuadros desde el gobierno?», coincidieron en la reflexión «popes socialdemócratas» consultados por este diario.

• Ayuda

En el mejor de los supuestos, aspiran a quedarse con caudillos territoriales que simpatizan con el Presidente y hasta recibieron ayuda desde Olivos, por caso, Aníbal Ibarra y el intendente de Morón, Martín Sabbatella. En definitiva, el jefe de Gobierno porteño sabe que resultará imprescindible hasta que el kirchnerismo defina su interna y quede posicionado el pretendiente a ocupar esa silla desde 2007, con el frentista fuera de carrera. Por lo tanto, la posibilidad de confraternizar con Binner, a quien se decía que Ibarra llevaría a Kirchner, puede desencadenar un movimiento en sentido inverso del que promocionaban los operadores del santacruceño, encargados de cazar aliados extramuros.

La fragua del socialismo y afines comenzó hace unos días durante un seminario del cual participaron caciques del sector, intelectuales y figuras como el sindicalista Víctor De Gennaro (CTA) y el banquero Carlos Heller.

• Iniciativa

Continuó luego con diálogos unilaterales con siglas varias, ex aportantes del chachismo. Los herederos del difunto Alfredo Bravo -que, desde el comienzo (quizá por sus antecedentes antiperonistas), desconfiaron de la transversalidad oficial-tomaron la iniciativa en charlas bilaterales con sus socios electorales más recientes, los dómines del comité central del comunismo argentino. El PS e Izquierda Unida, de la cual forma parte el PCA, animaron un enjuague en la provincia de Buenos Aires que podría continuar con una « articulación legislativa», tal cual la terminología de la comarca, para que los 6 diputados y el único senador socialista por Santa Fe, Rubén Giustiniani, compartan proyectos y votaciones con Patricia Walsh.

Esta coordinación parlamentaria podría extenderse a los 11 continuadores de Lilita en las bancas, aunque sin llegar a la condición de interbloque que revistaron hasta octubre de 2002 el PS y el ARI, cuando se divorciaron por disidencias sobre una propuesta de Giustiniani destinada a despenalizar el aborto.

Las tratativas frentistas seguirán con el Partido Intransigente, devaluado tras la entente del desaparecido
Oscar Alende con Carlos Menem y Eduardo Duhalde desde fines de los '80, pero que todavía cuenta con representación en el Congreso, vía Lucrecia Monteagudo. No escapa a los sondeos otro de los sellos que engalanaron el Frepaso de Chacho, más por cuestiones logísticas y de personería, que por aportar votos, la Democracia Cristiana. La DC nacional acaba de pasar a manos del concejal chaqueño, Roberto Meyer.

Pasado mañana, los socialistas deliberarán en sus habituales tenidas de comité ejecutivo, aunque -en esta oportunidad- existe la expectativa de hacer crecer el foro transversal y así quedarse con referentes del centroizquierda que desconfían de las verdaderas intenciones de Kirchner, más allá de que como Binner- hayan saludado ciertos giros gubernamentales y hasta pueden haberse visto seducidos por coqueteos de funcionarios amigos, al estilo de
Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos que hizo campaña por Lifschitz en detrimento del mismo candidato del PJ a la jefatura comunal rosarina, Norberto Nicotra.

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