Ni en la despedida Néstor Kirchner se cuidó de castigar a quienes no le cumplen. Después de la derrota que sufrió el gobierno en el Senado al no conseguir la prórroga de la Emergencia Pública y de impuestos clave como el del cheque, decidió hostigar a su bloque en esa Cámara. El mismo día de la votación frustrada dejó plantados a los senadores en una cena organizada para despedir a los que terminan su mandato. Se acuñaron medallas y se prepararon discursos, pero ni Alberto Fernández llegó al convite que planeó Miguel Pichetto. Fue un desaire que no les hizo Kirchner a sus diputados, a los que visitó una semana antes en otro ágape de despedida similar. La reprimenda no quedará allí. En la Casa Rosada ya circulan listas de los oficialistas que dejaron el recinto a la hora de votar esas leyes clave, dejando a Pichetto sin el número necesario.
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