La dirigente sindical Susana Rueda admitió hoy que debe "tragarse sapos" para mantener la unidad en la CGT, cuyo triunvirato conductor integra junto a Hugo Moyano y José Luis Lingieri.
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Rueda reconoció que está "en una situación difícil" y que la jefatura de la central obrera sufre en la actualidad un "desborde" como consecuencia de la reciente unificación.
Incluso, advirtió que en caso de presentar su renuncia al triunvirato "por alguna cuestión" su sindicato, el de Sanidad, la respaldará "absolutamente".
Sin embargo, en declaraciones radiales, dijo de momento que está "cómoda" en la central obrera y con la intención de "encontrar el punto común" con los otros dos secretarios generales.
"Venimos de muchos años de división, con prácticas políticas, metodológicas y personales distintas. Encontrar el punto común es un tema de construcción, no de sentarnos un día para sacarnos una foto", precisó.
La dirigente, que esta semana protagonizó otra polémica con Moyano y Lingieri al dar por "roto" el triunvirato en la medida en que el Gobierno no aceptó su reclamo de ser incluida en el Consejo del Salario, agregó: "Creo que no le hace bien al conjunto de los trabajadores que no sepamos construir la unidad".
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