5 de julio 2018 - 16:52

Chubut: pese a crisis económica e institucional, para Arcioni la provincia "sigue avanzando"

Mariano Arcioni hace oídos sordos a la crítica situación de Chubut. Falta de fondos, denuncias por corrupción a funcionarios y una huelga docente sin precedentes conforman un combo insostenible. Sin embargo, el mandatario señaló que la provincia está en orden.
Mariano Arcioni hace oídos sordos a la crítica situación de Chubut. Falta de fondos, denuncias por corrupción a funcionarios y una huelga docente sin precedentes conforman un combo insostenible. Sin embargo, el mandatario señaló que "la provincia está en orden".
La crisis económica e institucional en Chubut lleva varios meses, pero para las autoridades provinciales la realidad parece escaparle delante de sus propios ojos. La ristra de problemas en la administración patagónica incluyen escándalos de corrupción, pedido de a la Casa Rosada para apagar incendios financieros, millonarias deudas con proveedores y una huelga de docentes sin precedentes en la provincia.

Este combo convierte al territorio comandado por Mariano Arcioni en un polvorín a punto de estallar. Sin embargo, para el gobernador patagónico la provincia "sigue avanzando".

Para contextualizar el esquema de conflictos en Chubut solo hace falta un breve repaso por los últimos meses. En abril pasado, la provincia tuvo que apurar la emisión de un bono para cancelar deudas con proveedores. Con el título, las autoridades provinciales tuvieron que salir del paso para cancelar deudas superiores a los $ 300 mil. Entre los principales acreedores del estado chubutense figuran empresas públicas de servicios, en su mayoría cooperativas, con quienes arrastraba una deuda de nada menos que $ 500 millones.

Con el objetivo de encontrar un culpable a los apremios financieros, el mes pasado el gobernador Arcioni disparó contra la Casa Rosada por la falta de asistencia financiera. Sin embargo, el trasfondo de sus quejas por la demora en el giro de fondos por $ 800 millones para la provincia deben leerse en el marco de un escándalo de corrupción que salpicó a nada menos que 17 funcionarios y empresarios ligados a la obra pública.

La frutilla que coronó el postre en las últimas semanas fue una nueva escalada del conflicto docente, que en la provincia arrastra nada menos que más de tres meses de protestas. Los maestros rechazaron el aumento paritario ofrecido por la provincia por "siquiera alcanzar" el 15% de aumento del básico y se mantienen en pie de guerra con las autoridades chubutenses.

Ante la escalada de protestas, el gobierno de Arcioni otorgó un incremento salarial para el sector docente a través de un decreto, tras fracasar las negociaciones paritarias. El incremento de una suma de $1.200 al básico, más una cifra remunerativa de $1.500 fue considerado insuficiente por los docentes. "Rechazamos el decreto, es anticonstitucional y debe ser ratificado por ley si pretenden fijar un aumento salarial", lanzó esta semana Santiago Goodman, secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut (ATECh).

Por lo pronto, el gobernador de Chubut hizo oídos sordos al conflicto con los docentes al destacar este jueves el trabajo que lleva adelante el Gobierno provincial "a pesar de algunas mezquindades políticas". 

"Estamos demostrando con hechos concretos que seguimos avanzando y ordenando la provincia, a pesar de ciertos referentes que están esperando un traspié de este Gobierno", manifestó Arcioni echando mano a una estrategia defensiva. Lejos de calmar las aguas, el mandatario subió la apuesta a pesar de las enormes dificultades económicas y financieras por las que atraviesa su provincia.

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