Tras el bono de Camioneros, el gremio de Comercio negocia con Walmart una compensación

Política

Cavalieri abrió una discusión sigilosa con Francisco De Narváez para establecer un estímulo económico para 7.500 empleados mercantiles de la cadena.

rLuego del bono que el gremio de Camioneros obtuvo para los choferes que trabajan para la cadena de supermercados Walmart, el sindicato de Comercio, a cargo de Armando Cavalieri, abrió una negociación sigilosa con las autoridades de esa compañía para acordar alguna compensación para los empleados de ese convenio colectivo.

La discusión abarca a unos 7.500 trabajadores de la compañía en todo el país y, si bien parece prematuro para una definición nominal, avanzó hasta la nueva jefatura de la empresa, de Francisco de Narváez.

Lo más llamativo de la negociación es que terminó por hermanar en sus objetivos a los dos mayores rivales del sindicalismo contemporáneo: el “Gitano” Cavalieri y Hugo Moyano, enfrentados desde principios de los años 2000 por la representación de trabajadores de actividades conexas y por la estrategia para la conducción de la CGT. Mientras el líder de Comercio es la máxima referencia de los “gordos” de los grandes gremios de servicios que dialogan con todos los gobiernos, el camionero representa la vía más confrontativa dentro de la central obrera.

La conversación entre De Narváez y Cavalieri es un coletazo directo de la resolución del conflicto con Camioneros, que terminó con una compensación económica para 505 choferes de camiones y trabajadores de la logística de Walmart por un total de 227 millones de pesos, que en cada caso cobrarán bonos de un rango entre $100 mil y un millón de pesos. La disputa arrancó con el reclamo de Pablo Moyano por la indemnización global de los transportistas de Walmart por la salida de la Argentina del accionista que tuvo la marca por años y la recontratación por parte de Dorinka, la firma del grupo De Narváez que adquirió la cadena.

Las diferencias entre ambos dirigentes quedaron en evidencia en el abordaje de la negociación. Mientras Moyano promovió medidas de fuerza y bloqueos una vez que fracasaron los intentos de generar mediante el diálogo las compensaciones reclamadas, Cavalieri abrió inmediatamente después la tratativa en el mayor silencio sin amenazas de acciones de protesta. Cerca del “Gitano” avisaron que en los próximos días se conocerá para los trabajadores el pago de algún estímulo económico, que evitan denominar “bono” para distanciarlo del que exigió el camionero.

Como muestra del estilo de conducción de Cavalieri, el gremio participará hoy de una protesta motorizada por la Cámara Argentina de Shopping Centers frente al centro comercial Abasto, en el barrio homónimo. Será a las 17 con el slogan #NecesitamosTrabajar para exigir, a contramano de los decretos restrictivos de Alberto Fernández, la apertura de esas grandes superficies comerciales con el alegado propósito de proteger 40 mil puestos de trabajo en la actividad.

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