Bonn (Reuters, AFP) - Exiliados afganos, expertos de la ONU y diplomáticos celebraron ayer febriles reuniones informales sobre el futuro de Afganistán, mientras iban llegando las últimas delegaciones a Bonn para la conferencia sobre la creación de un gobierno postalibán que empieza hoy.
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Además de la formación de una autoridad con algún consenso, los representantes de las Naciones Unidas tienen marcadas expectativas en dos propósitos esenciales. Uno a plazo inmediato, que es establecer un marco legal y humanitario para los miles de prisioneros talibanes y de Al-Qaeda que cayeron en manos de la Alianza del Norte, y el otro, más extenso en el tiempo, que procura instrumentar una fuerza multinacional para garantizar la seguridad en Afganistán.
El último en llegar de los cuatro grupos que participan en la cumbre que se desarrollará en el hotel Petersberg, fue la Alianza del Norte que agrupa a etnias minoritarias (uzbekos, tayikos y hazaras) y que tomó Kabul el pasado 13 de noviembre.
La delegación también está integrada por tres representantes de la etnia pastún, precisó Najib Abed, un diplomático de la embajada afgana en Alemania. La representación está encabezada por Yunus Qanuni, el ministro del Interior de la Alianza, y también figura una mujer, Amena Safi Afzali, radicada en Irán.
Pero Burhanuddin Rabbani, líder de la Alianza del Norte, que en la actualidad controla la mayor parte del país, no se mostró demasiado optimista acerca de que en el encuentro se logre un consenso inmediato para la creación de un gobierno interino. «Esta reunión no es una cumbre», dijo Rabbani.
Por su parte, el enviado especial de la ONU para Afganistán, el argelino Lajtar Brahimi, mantuvo conversaciones preliminares este lunes con las otras tres delegaciones: el grupo del ex rey Zahir Shá, depuesto en 1973, el denominado grupo de Chipre, apoyado por Irán, y el de Peshawar, encabezado por el pastún Sayed Hamed Gailani.
Brahimi aseguró que el objetivo de la conferencia era la formación «lo más pronto posible de un gobierno de transición que conduzca a una Loya Jirga», una gran asamblea que reúna a todas las etnias y clanes de Afganistán y nombre al nuevo gobierno afgano y adopte una nueva constitución. «Si la conferencia fracasa, los líderes que acudieron a la mesa de las negociaciones, tendrán que hacer frente a sus responsabilidades», explicó su portavoz.
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