19 de noviembre 2007 - 00:00

Con ventaja, Tabaré la espera a Cristina

El gobierno de Tabaré Vázquez ya emitió órdenes precisas para que el conflicto bilateral con la Argentina por la pastera Botnia quede en punto muerto hasta por lo menos el 10 de diciembre. Ese día asumirá el poder Cristina de Kirchner con la presencia confirmada de su par uruguayo. Pero ése no será el único encuentro entre ambos presidentes. Una semana más tarde, el 18 de diciembre, la esposa de Néstor Kirchner llegará a Montevideo para participar de su primera cumbre de jefes de Estado del Mercosur. Ayer en Montevideo se realizó la presentación de la VII Sesión del Parlamento del Mercosur. La principal novedad fue la confirmación, tal como adelantó este diario, de que el diferendo bilateral que tiene a argentinos y uruguayos litigando ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya será abordado en esta ciudad. Para eso, Roberto Conde, del oficialista Frente Amplio que responde a Vázquez, mandó a constituir la «Comisión de diagnóstico del Mercosur», donde diputados de ambos países debatirán sobre el impacto ambiental de Botnia, pero también sobre los cortes de ruta de los asambleístas de Gualeguaychú que afectan la libre circulación de bienes y mercaderías entre ambos países.

  • Debate político

  • «El debate sobre las papeleras estará muy abierto en esta sesión del Parlamento del Mercosur. Habrá una hora de exposiciones y tres de debate político libre, y allí puede saltar el tema. Por eso vamos a constituir una Comisión de Diagnóstico del Mercosur que recién quedará conformada mañana -por hoy-. Hasta ahora, hablamos de temas internos, pero ahora llegó el momento del debate político», explicó Conde, presidente del Parlamento del bloque regional.

    Para Uruguay, la mediación de España, a través del rey Juan Carlos de Borbón y su facilitador, Antonio Yánez Barnuevo, sigue formalmente en pie pese al agravamiento de la tensión entre ambos países luego de la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, donde Vázquez sorprendió al autorizar en las narices del monarca ibérico y del matrimonio Kirchner la puesta en marcha de Botnia. Por eso Conde aseguró a este diario que «tras examinar el conflicto con el Partido Nacional -Blanco- de Uruguay se resolvió no disparar el tema hasta que asuma Cristina y tomen contacto los presidentes. No es momento de tomar la iniciativa en un período de transición».

    El gobierno uruguayo reveló así por primera vez su ilusión de que la salida de Néstor Kirchner del poder pueda contribuir a destrabar el conflicto. No para tan delirante cálculo: el canciller Reinaldo Gargano expresó su satisfacción por la continuidad de Jorge Taiana al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina y en Montevideo los asesores de Alberto Balestrini y de José Pampuro, quien el 18 de diciembre asumirá como presidente del Parlamento Mercosur, expresaron que el trabajo con sus colegas uruguayos se realiza en un clima de respeto mutuo y diálogo permanente. Sólo Kirchner y Vázquez aparecen entonces, al menos en el plano discursivo de los protagonistas en este entuerto, como los obstáculos para poder reanudar las negociaciones.

  • Poca voluntad

    «El Parlamento del Mercosur podría contribuir a destrabar este problema, pero creo que no hay voluntad política», se lamentó el diputado del ARI, Carlos Raimundi, apenas aterrizó en la capital uruguaya para participar hoy de la VII sesión de este cuerpo legislativo regional, junto a parlamentarios de Uruguay, Paraguay y Brasil.

    «Fortalecimiento y Primeras Acciones de Funcionamiento», es el lema de este encuentro de diputados y senadores de América del Sur que hoy entrará en actividad desde las 9 de la mañana en el Anexo del Palacio Legislativo de Montevideo y en la Sala de los Plenarios del Edificio Mercosur. Por la Argentina, además de Balestrini, Pampuro y Raimundi, estarán los kirchneristas Beatriz Rojkes, Héctor Daza; los radicales Fernando Chironi y Ricardo Jano; el arista Eduardo Macaluse y el lavagnista Jorge Sarghini. Por el Senado argentino se espera la presencia en Montevideo de los oficialistas Guillermo Jenefes, Graciela Bar, Elida Vigo, José Mayans y Fabián Ríos; los radicales Ricardo Taffarel y Liliana Capos; Isabel Viudes (Partido Nuevo) y Adolfo Rodríguez Saá (Alianza Frente Justicialista).

    Ningún funcionario, ni de segundas ni de terceras líneas de la Cancillería argentina, viajó a Uruguay. Es una señal de que el gobierno de Kirchner tampoco quiere reavivar el conflicto hasta que asuma la presidencia la actual primera dama. Mientras Uruguay alega que la tolerancia del gobierno de Kirchner a estos piquetes internacionales es violatoria de la carta fundacional del Mercosur, la Argentina sostiene que su vecino actuó de manea unilateral al autorizar la construcción de Botnia, en clara violación al Estatuto del Río Uruguay que dispone la administración conjunta de ese cauce de agua, sobre cuyas orillas, en Fray Bentos, se encuentra la pastera.
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