Confirman muerte de 600 presos talibanes

Política

Mazzar-i-Sharif (AFP, DPA) - Prácticamente los 600 prisioneros extranjeros que el domingo se rebelaron en la fortaleza de Qalai-Jangui, cerca de Mazzar-i-Sharif, murieron en la represión del motín, además de 40 soldados de la Alianza del Norte, según confirmó ayer el adjunto del general Abdul Rashid Dostum para cuestiones políticas, Olim Razm.

Razm confirmó información sobre la muerte de un miembro de los servicios secretos estadounidenses, proporcionada por varios testigos pero que en un primer momento había sido desmentida por el Pentágono.

El Ministerio de Defensa estadounidense habría admitido esa muerte e informó que, además, cinco soldados de sus fuerzas especiales resultaron heridos durante el incidente, según la cadena CNN.

De acuerdo con la versión estadounidense, los cinco soldados sufrieron heridas por la explosión, cerca de su posición, de una bomba de precisión lanzada por aviones de los EE.UU., en el marco del operativo de represión que duró hasta la mañana de ayer, cuando se estableció una tregua dando la oportunidad de rendirse al último reducto de 50 hombres.

«Ninguno de los soldados sufrió heridas que pongan en peligro su vida, pero tres de ellos fueron evacuados», añadió.

Por su parte, el ministro británico de Defensa,
Geoff Hoon, manifestó en el Parlamento que un número de efectivos «muy pequeño» de las fuerzas armadas británicas también fue herido, lo que se estima que ocurrió en el penal de Qalai-Jangui.

Un corresponsal del diario «The NewYork Times» que estaba en el fuerte donde ocurrió el enfrentamiento describió cómo los soldados estadounidenses y británicos se pusieron al frente de la acción y dirigieron los ataques aéreos sobre el área controlada por los amotinados.

Cuarenta soldados de Dostum también murieron y su adjunto encargado de la seguridad,
Said Kamil, resultó herido, declaró.

Según Olim Razm, este lunes seguían los enfrentamientos entre las fuerzas de la Alianza del Norte, dirigidas por el general Dostam, y los últimos prisioneros rebeldes.

Los combatientes extranjeros, principalmente chechenos, paquistaníes y árabes, lucharon en las filas talibanes y habían sido capturados tras rendirse en Kunduz.

La Alianza hizo otros 750 prisioneros extranjeros entre los 5.000 talibanes que se rindieron en Kunduz, después de que la coalición asumiese totalmente el control de la ciudad.

Unos «5.000 talibanes han entregado las armas voluntariamente, y con ellos 750 mercenarios extranjeros», declaró Razm.

Razm dijo que los extranjeros serán enviados a un campo de detención cerca de Mazzar-i-Sharif, sin precisar si se trataba de Qalai-Jangui. El resto de los 5.000 hombres son, según él, «simples afganos» de Kunduz y serán puestos en libertad. Kenton Keith, portavoz en Islamabad de los Estados Unidos, dijo que están investigando la información, pero desmintió que los amotinados hubieran sido «masacrados» por soldados de la Alianza.

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