3 de septiembre 2001 - 00:00

Congreso se paraliza por campaña electoral

El Congreso quedará prácticamente cerrado a partir de esta semana porque el grueso de los legisladores se entregará a los quehaceres proselitistas hasta 15 de octubre.

En previsión de faltazos, el Senado adelantará 24 horas la habitual sesión de los miércoles, a partir de mañana y hasta el 30 de setiembre, cuando vence el período ordinario. Peronistas y radicales acordaron deliberar los martes, de manera tal de facilitar las campañas de los senadores en el interior y liberarlos de permanecer más de dos días en la Capital Federal. La nueva agenda parlamentaria podría ser una moda más pasajera que el mes de vigencia previsto por PJ y UCR, ya que la de esta semana sería la última (o penúltima) reunión en el recinto antes de las elecciones.

Muchos legisladores tratarán de incorporar al temario de mañana los proyectos pendientes y así quedar eximidos de viajar desde sus distritos en lo sucesivo. En Labor par lamentaria, los presidentes de bloque analizarán los temas que bajarán a la sesión el martes mismo, al mediodía. Se descuenta que la actividad principal será la interpelación del ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, y eventualmente el análisis de la postergada reforma política que sigue provocando discrepancias.

Desaire

El funcionario cavallista recibió una feroz andanada el miércoles pasado, cuando faltó a la primera fecha prevista para el interrogatorio senatorial. Escudándose en compromisos protocolares, desairó a los dueños de casa que le contestaron con una moción -propiciada por quien elabora el cuestionario al ministro, el peronista tucumano José Carbonell- para hacerlo comparecer por la fuerza pública, si fuera necesario, y la amenaza de someterlo a juicio político, en caso de que persistiera en actitudes de rebeldía hacia el Senado. El jueves, Bastos apaciguó los ánimos durante una visita a la Comisión Bicameral de Control de los Poderes Especiales.

Aunque no son muchos los senadores que pelearán la renovación de la banca o intentarán mudarse a Diputados en los comicios del 14 de octubre, la mayoría de las autoridades del cuerpo y de los bloques mayoritarios estará involucrada en tareas de campaña en sus provincias, razón por la cual será difícil garantizar quórum en las semanas venideras.

El radical misionero
Mario Losada, presidente provisional, y Eduardo Menem (PJ-La Rioja), que lo sigue en la línea sucesoria, presentarán batalla por la reelección, lo mismo que los jefes de las bancadas PJ y UCR, José Luis Gioja y Jorge Agúndez, respectivamente. En el caso del oficialismo, se suma que el vice de la sucursal senatorial de la UCR, Luis Molinari Romero, también integra boletas en Córdoba. Ante ese panorama y con menos de 30 días de trabajo por delante, aliancistas y opositores convinieron que había que encontrar una alternativa a la costumbre preelectoral de cerrar totalmente el palacio en los meses previos a la convocatoria a las urnas, algo que forma parte del folklore político argentino.

Actividad restringida

La actividad parlamentaria, que actualmente se desenvolvía entre martes y jueves, quedará restringida a las dos primeras jornadas hábiles de la semana en el mejor de los casos, aunque quienes estén haciendo proselitismo en sus distritos podrán limitarse a viajar a Capital Federal los días de sesión por la mañana y regresar a casa esa misma noche o, a lo sumo, el miércoles temprano para no ceder terreno a sus challengers del interior.

Los aspirantes a continuar con fueros después del 10 de diciembre son Losada y sus correligionarios Horacio Usandizaga (Santa Fe), Raúl Galván (La Rioja) y el puntano Agúndez, que disputarán por la reelección, al igual que los peronistas JorgeYoma y Menem, de La Rioja; el pampeano Carlos Verna, Gioja (San Juan), el correntino Angel Pardo y la disidente puntana Alicia Negre de Alonso, que responde, obviamente, a Adolfo Rodríguez Saá. A todo esto, el duhaldista Jorge Villaverde y los justicialistas del Noroeste (NEA), Julio Humada (Misiones), el formoseño Manuel Rodríguez y Rubén Pruyas (Corrientes), se arriesgarán en las urnas con la idea fija de continuar en la lid parlamentaria, pero en la Cámara baja.

Por la UCR,
Leopoldo Moreau (Buenos Aires) y Molinari Romero; y Pedro Del Piero (jefe y miembro único de la escudería Frepaso) seguirán el mismo derrotero para mantener la fuente laboral, más allá del recambio legislativo de fin de año.

Las campañas forzaron, además, la ampliación de la cúpula del PJ. Tal como anticipó este diario, el chaqueño
Hugo Sager se incorporó en calidad de vicepresidente, luego de las elecciones provinciales del domingo 26 de agosto.

Sager
comparte el mismo rango de la cordobesa Beatriz Raijer y del mendocino Carlos de la Rosa. El trío reemplazará, en ocasiones varias (conferencias de prensa, actividades burocráticas y coordinación del bloque), al titular de la bancada, Gioja, quien pulseará con la aliancista Nancy Avelín los escaños por San Juan. Existe, además, el compromiso de que todos los peronistas que estén eximidos de la campaña colaboren con la conducción voluntariamente.

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