Cada día el país sufre más por la imparable conflictividad laboral en el Estado, la que crece a medida que se acercan las elecciones de octubre • Los activistas saben que el gobierno teme las respuestas duras que puedan convertirlos en antipáticos ante el público o ser víctimas de los demagogos • Se aprovechan esos activistas también del espacio que les regala una administración que tiene por política consentir -con el mismo propósito populista y a toda costa- las huelgas, los cortes de calle, las agresiones a los ciudadanos que desean normalidad en sus actividades • Ayer, los empleados del Garrahan, que piden básicos de $ 1.800, lanzaron un nuevo paro • Los empleados del Congreso piden 25% de mejoras sobre salarios ya altos para el promedio de la economía y prometieron que no habrá más sesiones hasta que les concedan lo pedido • Los universitarios, a quienes les habían aumentado la semana anterior, se declararon insatisfechos y van de nuevo al paro • Otra odiosa huelga, la de empleados de Justicia, que paraliza los registros de autos y de reincidencia, detiene miles de trámites en todo el país y sigue sin resolverse • El gobierno, a la retaguardia, pareció amagar ayer alguna reacción: anunció sanciones a los activistas del Garrahan que responden a ATE, la liga sindical que fue hasta hace poco parte del gobierno • También les mandó a decir a los dirigentes del Congreso que si les dan una suba de 25% en los sueldos, provocarán pedidos en cascada de más aumentos de estatales de Nación y provincias • Con la pasión que tiene el gobierno por la firma de decretos, el hecho de que el Congreso no funcione en verdad no se le vuelve dramático.
Sigue la escalada de acciones de los estatales. La semana pasada la Asociación del Personal Legislativo (APL), afiliada a ATE, ocupó el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación, impidiendo que se pudiera sesionar con normalidad.
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Aunque tienen aún la esperanza de llegar a un acuerdo mañana a las 11, después de una prometida reunión con Julio Vitobello, subsecretario de Ejecución Presupuestaria de la Jefatura de Gabinete. Será otro hito en la historia de la división de poderes: empleados del Congreso negociando salarios con el PEN. Hasta aquí sería un conflicto más de todos los que por estos días alientan la violencia sociolaboral (ver nota aparte). La diferencia es que al no firmar esa partida extra de $ 25 millones, Informate más
Se cruzan aquí los reclamos sindicales con problemas institucionales graves como es violentar la independencia de poderes. APL y ATE están reclamando 25% de incremento sobre el sueldo básico, más una suma fija de $ 150 y todo retroactivo a junio.
Los empleados del Congreso ya paralizaron la sesión de la semana pasada y las reuniones de comisión. Ayer, los activistas legislativos y la Asociación de Trabajadores del Estado renovaron la protesta anunciando que frenarán cualquier intento de sesionar. De hecho,
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