Cristina de Kirchner ganó por un amplio margen y será la primera presidenta electa

Política

Cristina Fernández de Kirchner fue consagrada hoy como presidenta electa de los argentinos sin necesidad de una segunda vuelta electoral y logró, con el aporte clave del voto bonaerense, un contundente respaldo para el proyecto político iniciado por Néstor Kirchner en 2003.

La fórmula encabezada por Cristina -la primera mujer en acceder a la Presidencia por medio del voto popular- y completada por el mendocino Julio Cobos, obtenía el 43,68 por ciento de los sufragios, escrutadas casi el 50 por ciento de las mesas, y evitaba el balotaje gracias a la gran fragmentación opositora.

Elisa Carrió (Coalición Cívica) se ubicaba segunda, con el 21,27 por ciento de los votos -se destacaban a su favor triunfos en Capital y una gran elección en Rosario-, en tanto que Roberto Lavagna (UNA), quien resultaba el candidato presidencial más votado en Córdoba, sumaba el 18,68 por ciento.

"Hemos ganado ampliamente. Tal vez con la mayor diferencia desde el advenimiento de la democracia. Pero esto, lejos de colocarnos en alguna posición de privilegio, al contrario, nos coloca en el lugar de mayor responsabilidad y obligaciones", dijo Cristina Kirchner tras su triunfo electoral.

Por su parte, Carrió apareció en escena recién pasada la medianoche y sostuvo en forma tajante: "la Coalición Cívica es la segunda fuerza a nivel nacional", aunque recién reconoció la victoria de su rival del oficialismo sobre la 1.30.

Con este resultado electoral, el oficialismo también se aseguraba el control total del Congreso, puesto que tendrá amplia mayoría en el Senado y un bloque de más de 135 diputados desde el próximo 10 de diciembre.

En el resultado final tuvo un fortísimo peso la adhesión que el Frente para la Victoria obtuvo en la provincia de Buenos Aires -en particular del conurbano, donde arrasó Daniel Scioli-, en el Norte y en el Sur del país.

En cambio, el oficialismo no lograba altos niveles de respaldo en los grandes centros urbanos: no logró ganar en la Ciudad de Buenos Aires ni en la provincia de Córdoba y si bien era el partido más votado en la provincia de Santa Fe, el electorado de Rosario le dio la espalda.

En ese contexto, el triunfo de Scioli en la carrera por la Gobernación bonaerense resultó central para el oficialismo a nivel nacional: el vicepresidente sumaba en el mayor distrito electoral del país más del 51 por ciento de los votos.

A su vez, el partido de Carrió tuvo un buen desempeño en la provincia de Buenos Aires, donde su candidata a gobernadora, Margarita Stolbizer, se ubicaba segunda con el 16,8 por ciento de los votos y relegaba Francisco De Narváez (Unión-PRO) con el 11,01 por ciento y a Ricardo Alfonsín (UNA), con el 9,09 por ciento.

Cristina Kirchner, en su primer discurso tras conocerse los resultados oficiales, hizo una convocatoria "a todos, sin rencores, sin odios", para "reconstruir el tejido social e institucional de los argentinos".

"Quiero convocar a todos los hombres y a todas las mujeres de nuestra patria, a los que nos han votado, a los que no lo han hecho, a todos los argentinos", enfatizó la presidenta electa.
Acompañada por el presidente Néstor Kirchner, por su compañero de fórmula y por Scioli y Alberto Balestrini, Cristina Kirchner dijo que les tendía "la mano" a los dirigentes que la "agraviaron". "Los argentinos nos merecemos un mejor relato", subrayó.

En tanto, el kirchnerismo triunfaba en las restantes provincias donde se jugaban Gobernaciones: Santa Cruz -la tierra natal del presidente Néstor Kirchner- Jujuy, Salta, Misiones, Mendoza, La Pampa, y Formosa.

Por otra parte, los comicios dejaron un sabor amargo para el macrismo, que peleó muy de lejos la elección bonaerense de la mano del empresario De Narváez y no pudo hacer ingresar a Carlos Melconian al Senado, a pesar de haber logrado el 60 por ciento de los votos en los comicios para jefe de Gobierno porteño, en junio último.

Además, Ricardo López Murphy, el candidato al que apoyó Macri, se ubicaba en el séptimo puesto con apenas el 1,19 por ciento de los votos, detrás de Alberto Rodríguez Saá (Frejuli), con el 10,51; Jorge Sobisch (MPU), con el 1,69 y Fernando "Pino" Solanas, con el 1,31.

Un punto a destacar también es que, por primera vez en la historia, una mujer fue electa presidenta y además, otra fue quien le siguió en las preferencias del electorado.
En los hechos, dos mujeres sumaron más del 60 por ciento de los votos.

Con el triunfo del oficialismo en primera vuelta, comenzó a cerrarse el ciclo político iniciado con la crisis económica, política y social de diciembre de 2001.

Tras la crisis, el kirchnerismo había accedido al poder en 2003 con poco más del 22 por ciento de los votos a nivel nacional.

Logró mayor respaldo popular en los comicios legislativos de 2005, pero para el oficialismo resultaba un objetivo central obtener un triunfo contundente en primera vuelta para dar continuidad a su proyecto en el poder.

En tanto, varios partidos de la oposición salieron a denunciar irregularidades en los comicios, sobre todo "robo de boletas".

Pero el Gobierno, a través del ministro del Interior, Aníbal Fernández, subrayó que las elecciones fueron "cristalinas".

En tanto, se registraron demoras para votar en varias provincias, lo que fue aún más problemático en la capital.

Allí, se demoró el inicio de los comicios por la falta de autoridades de mesa y al momento de cerrar los comicios, la Justicia debió autorizar a que se mantuvieran abiertas las escuelas hasta las 19:00.

Pese a las grandes aglomeraciones que se registraron en los establecimientos el porcentaje de votantes llegaba al 72 por ciento -sobre las mesas escrutadas- lo que representaba el peor registro histórico en elecciones presidenciales.

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