La oposición ya comienza a perder la esperanza de ser recibida por la nueva presidente, Cristina de Kirchner. Intrigados por su idea de pacto social, hoy minada por un brote incontenible de protestas sindicales, advertencias de la CGT y quejas de la CTA por la falta de personería gremial, los jefes de la Unión Cívica Radical y hasta el peronista antikirchnerista Alberto Rodríguez Saá expresaron su intención de visitar a la esposa de Néstor Kirchner en la Casa Rosada. Hoy el escenario aleja cada vez más a la ex primera dama de la oposición.
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El gobernador de San Luis, quien había presentado una carta la primera semana de gobierno de la Presidente solicitando una audiencia, retiró unilateralmente su pedido. «Hasta el día de hoy no hemos recibido respuesta y lo tomo como una falta de respeto. Una audiencia se resuelve en cinco minutos. Doy respeto, pero exijo respeto; en la anterior gestión San Luis fue discriminado y no queremos que eso se repita», bramó el puntano por la falta de respuesta kirchnerista. Los radicales Gerardo Morales, Ernesto Sanz y Oscar Aguad vienen amagando también desde diciembre del año pasado con el pedido de una audiencia a la jefa de Estado, quien retornará a la Capital Federal de sus sureñas vacaciones recién el lunes próximo.
El ex candidato presidencial del Frente Justicia, Unión y Libertad, quien obtuvo el cuarto puesto en las pasadas elecciones del 28 de octubre, había fijado un temario para su frustrada reunión con Cristina de Kirchner: planes sociales, culturas originarias, ley de cine y la deuda que la Nación mantiene con la provincia de San Luis originada en la transferencia de la ex Ruta Nacional 7 y en la construcción de los diques San Francisco y Saladillo.
Reacción
Pero la Casa Rosada, que reaccionó en apenas 24 horas para responder al pedido de audiencia del Episcopado de Jorge Bergoglio, funcionó como en tiempos de Néstor Kirchner y archivó el pedido de cita de Rodríguez Saá, quien ni siquiera había asistido a su ceremonia de asunción ante la Asamblea Legislativa en el Congreso Nacional. Ahora, los radicales anunciaron que su pedido de audiencia pasará para el mes de febrero. «Sabíamos que la presidenta se iba al Sur, que el marido tenía el viaje a Colombia, entonces decidimos dejarlo para febrero», confirmó ayer desde Córdoba Oscar Aguad, jefe de los diputados radicales. Lo cierto es que el kirchnerismo privilegia a la rama oficialista de Julio Cobos a la hora de buscar un interlocutor de la UCR para mostrarse dispuesta a dialogar con una fuerza opositora, y esa decisión irrita a la cúpula del comité nacional que comanda el jujeño Gerardo Morales.
Según anunció la UCR a través de un comunicado, el pedido de audiencia apunta a temas no demasiado afines a la administración del matrimonio Kirchner, como la defensa de la división de poderes y el mejoramiento de la calidad institucional del país. «También vamos a plantearle algunos temas respecto al pacto social y nuestro proyecto de crear un Consejo Económico Social para involucrar decididamente al Congreso en este debate», agregó Morales, ex compañero de fórmula presidencial de Roberto Lavagna.
Una reforma al sistema de aportes jubilatorias y un proyecto de Ley Pymes que disponga exenciones impositivas para ser reinvertidas en bienes de capital formaban parte del temario que los radicales quieren llevarle a la Presidente. Sin embargo, por ahora el pedido de audiencia radical no se produjo. Elisa Carrió, quien anunció a modo de sacrificio patriótico que reduciría sus vacaciones en Punta del Este para ayudar a la ex senadora bonaerense ante «los tiempos difíciles que se avecinan para la patria», tampoco reclamó una cita en presidencia. Y el único pedido de audiencia que se había presentado, el de Rodríguez Saá, ya fue retirado de la mesa de entradas de la Casa Rosada.
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