En medio de la balacera entre Roberto Lavagna y Hugo Moyano, por los sueldos, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, deberá contener mañana un estallido de la CTA que lo visitará con dos planteos calientes: que despierte al adormecido Consejo del Salario y apure el reconocimiento oficial de esa central sindical.
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Tomada abrirá su despacho a Víctor De Gennaro y sus socios por expreso pedido de Néstor Kirchner. A principios de marzo, la CTA envió una carta documento al Presidente para que atienda sus reclamos. Kirchner la respondió y los derivó a la cartera laboral.
Por entonces, el planteo giraba en torno a la personería gremial que hace tiempo reclama la CTA, que el gobierno estuvo a punto de conceder a fines del año pasado pero que por el aceitado lobby de la CGT y distintas empresas, finalmenteno se concretó. Pero en medio estalló el debate sobre los salarios y su impacto en la inflación que encuentra a De Gennaro en una situación incómoda: siempre apuntó contra Lavagna pero, con Moyano en la vereda de enfrente del ministro de Economía, el líder de la CTA no quiere «coincidir» con el camionero.
En rigor, fue Moyano quien con auspicio de Julio De Vido, acordó con la UIA desactivar el Consejo del Salario y avanzar en reuniones bilaterales con los empresarios. Esa decisión aisló a la CTA que había festejado como un logro poder participar del Consejo.
Luego, cuando en noviembre dejaron de sesionarlas comisiones de esa mesa, De Gennaro entendió que su victoria había sido de corto alcance. Y no pudo además contar con su compañero en la CTA pero rival en el diseño político, Luis D'Elía. De Gennaro aporta al Encuentro de Rosario; D'Elía tributa al gobierno.
Esa diferencia, sin embargo, no será explicitada ante Tomada. La comitiva llegará a la cartera de Trabajo con un rosario de pedidos:
• Lo convocarán en forma urgente a una reunión del Consejo del Salario donde plantearán un sueldo mínimo de $ 760 mensuales y que el gobierno se encargue de controlar el incumplimiento del mínimo actual de $ 450. «Provincias como Formosa, Chaco y Jujuy, entre otras, no cumplen con ese piso», denunciarán.
• Que se apure el trámite legal sobre el reconocimiento de la CTA como central sindical, paralela a la que conduce el triunvirato Moyano-Lingieri-Rueda.
• Que el gobierno ponga en marcha un plan de ingreso universal para chicos de 0 a 16 años, para que «todas las familias» de trabajadores reciban $ 60 por hijo.
• Que avance con otro programa para asistir con $ 250 a los 1,3 millón de mayores de 65 años que no tienen ingresos.
• Que se incrementen los planes Jefas y Jefes de Hogar para que, sumando el ingreso universal por hijo, llegue a un mínimo de $ 760.
Los mismos reclamos que escuchará Tomada mañana, serán el eje de una jornada nacional que entre el 4 y el 8 de abril, organizará la CTA en el marco de un planteo general: que el gobierno aplique un «shock distributivo».
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