José Manuel de la Sota y su esposa, Olga Riutort, en el palco levantado en Córdoba para el lanzamiento de su precandidatura presidencial, rodeados de gente mayor.
Córdoba (especial de «La Mañana de Córdoba») - José Manuel de la Sota aprovechó el 50° aniversario de la muerte de Eva Perón para lanzar en su provincia, Córdoba, la campaña para la interna peronista por la presidencia. Lejos de los 50 mil asistentes que, con excesivo optimismo, calculó la Policía provincial, de los alrededor de 20 mil adherentes presentes, la mitad se supone que llegaron de afuera. Se los adjudicaron a las caravanas de micros fletados por entre otros el gastronómico y senador por Catamarca, Luis Barrionuevo, más algunos que puede haber aportado el intendente de Lanús y titular del PJ bonaerense, Manuel Quindimil, éste por encargo de Eduardo Duhalde. Pese a estos nombres, De la Sota no pudo acreditar en el palco levantado en el Parque Sarmiento a ningún gobernador peronista o a jefes políticos de importancia. El mensaje fue claro: hoy no cuenta con peronismo importante a su favor.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sorprendió el estilo del acto, seguramente aconsejado por algún publicista brasileño, al punto de que al fracaso de la convocatoria política debe sumársele el equívoco letrero donde se leía: «Eva de Argentina», cuando a Evita Duarte nunca se la identificó de ese modo. De la misma manera que el uso por parte de De la Sota de un saco azul para subir al podio desde donde habló -porque los asesores aseguran que fotografía mejor por televisión-, el maquillaje que lucía el gobernador, el bicolorismo con que se ambientó el lugar (no celeste y blanco) y la colección de gente anciana sentada en los primeros lugares del palco levantado en el lugar.
El acto se inició con las estrofas del Himno Nacional, a cargo del tenor Ricardo Martínez y, posteriormente, la histórica dirigente justicialista (una especie de Quindimil femenina cordobesa), Lily de la Vega, destacó la presencia de la juventud peronista y agradeció la posibilidad de que ella, una «humilde colaboradora de Eva Perón», pudiera hacer uso de la palabra.
Posteriormente habló otro histórico, Quindimil, que retrató la trayectoria de Eva y Juan Perón, a quien rememoró recordando profética y perogrullescamente que a este país « o lo sacamos entre todos o no lo saca nadie». También dijo que en el acto « haría falta la presencia del peronismo de la provincia de Buenos Aires». Quindimil sabe de la resistencia que genera De la Sota entre los jefes territoriales bonaerenses. Luego el gobernador, acompañado por su esposa, Olga Riutort, la hermana y la sobrina nieta de Eva, Herminda Duarte de Bertolini y Cecilia Eva Alvarez Rodríguez, respectivamente, procedieron a descubrir un monumento a Eva Perón.
•Presencias
Luego la cantante Valeria Lynch intepretó «No llores por mí Argentina», tras lo cual habló De la Sota, quien destacó la figura de Evita. Estaban presentes la ministra de Trabajo Graciela Camaño y su esposo, Luis Barrionuevo (que generaron gestos de desdén en la esposa de De la Sota porque llegaron tarde), así como también los legisladores nacionales Jorge Capitanich, Jorge Yoma, José María Díaz Bancalari y Humberto Roggero. Mientras que entre los intendentes, además de Quindimil, estuvo presente el jefe comunal de Florencio Varela, Julio Pereyra.
Al comenzar su discurso de barricada, De la Sota sostuvo que el mejor homenaje que se le puede brindar a Eva, es « construir un país que busque el progreso y la Justicia social, pero sin enfrentar ni dividir a los argentinos que piensen diferente». Continuó en la línea de generalidades como construir un país donde « nadie esté en contra de que cada vez haya más ricos, pero un país que sí esté en contra que cada vez de haya más pobres». Siguió con frases efectistas como que « debemos aprender, que la política sirve cuando le cambia la vida a la gente, no cuando les cambia la vida a los políticos». De propuestas, nada. Y menos un mensaje para el electorado clave para ganar una elección, los independientes.
En su discurso, De la Sota apuntó contra sus rivales en la interna justicialista, Adolfo Rodríguez Saá y Carlos Menem, a quienes, sin mencionarlos, les lanzó varios dardos. «Hay que recuperar la decencia que estuvo ausente durante tantos años, que junto a la falta de compromiso popular, la falta de planes y proyectos, generó la Argentina de la decadencia y del empobrecimiento generalizado», señaló.
Para Rodríguez Saá guardó una frase referida al anuncio que realizó el puntano durante su efímera gestión presidencial sobre el no pago de la deuda externa. «Rompimos todos nuestros compromisos y algunos hasta celebramos cuando lo hacíamos. Tan confundidos estamos que pareciera que preservar el prestigio y el buen nombre de la Argentina ya no nos interesa.» De la Sota sostuvo que el mejor homenaje que se le puede brindar a Eva Duarte es «construir un país que busque el progreso y la justicia social, pero sin enfrentar ni dividir a los argentinos que piensen diferente». Habló de «recuperar a esa Argentina de la cultura del trabajo».
Dejá tu comentario